7 de agosto 2002 - 00:00

Esperan en Brasil rápido acuerdo con FMI

Brasilia, Rio de Janeiro, San Pablo (EFE, Reuters, AFP) - El ministro de Hacienda, Pedro Malan, dijo ayer que el apoyo que Brasil ha recibido del exterior por su actual crisis se traducirá en los recursos financieros que el país espera obtener del Fondo Monetario Internacional (FMI) en el corto plazo. «Brasil cuenta con apoyo internacional, que no será manifestado apenas en palabras sino también en nuevos recursos financieros», afirmó el ministro brasileño al referirse al acuerdo que el gobierno está negociando con el FMI en Washington. «Las conversaciones marchan bien, pero no vamos a caer en la trampa de construir expectativas sobre el día y la hora en que el anuncio será hecho», afirmó.

En los Estados Unidos el vocero del FMI, Francisco Baker, afirmó que «las negociaciones están yendo muy bien», y «se están desarrollando a un ritmo, a esta altura, acelerado. Es un poco difícil decir con precisión cuándo tendremos alguna cosa, pero la expectativa es que no va a tardar mucho». Sobre las alternativas, dijo que «lo más probable sería un nuevo acuerdo, que significaría, si todo sale bien, un aumento del financiamiento» disponible para Brasil, aunque también puede ser una extensión del actual, ya que «el Fondo es muy flexible». «El punto importante», es que el acuerdo cubra las necesidades de 2003, cuando entrará una nueva administración presidencial, por lo que, según Baker, será «esencial» el apoyo político a ese acuerdo.

• Impresión favorable

El ministro de Hacienda hizo sus declaraciones pocas horas después de que el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Paul O'Neill, expresara el apoyo del presidente George W. Bush a la economía brasileña. «Brasil es un buen lugar para invertir», con «personas capacitadas» en la administración y tasas de productividad en aumento y favorables en comparación con las de otras partes del mundo, afirmó O'Neill al concluir ayer su visita al país y dijo que «nos vamos con una impresión muy favorable de Brasil». «Queremos ser un apoyo, a través del FMI, para que se dé una respuesta que sea consistente con las necesidades de Brasil», dijo el funcionario estadounidense.

O'Neill dejó claro que un posible apoyo financiero a Brasil debería incluir como contrapartida una mejor actitud brasileña hacia el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), mientras que el presidente Fernando Henrique Cardoso reclamó por el proteccionismo y el desinterés de los Estados Unidos hacia la región, según la prensa brasileña.
«O'Neill dejó claro que hablaba en nombre del presidente Bush, pero dejó implícita la expectativa de una cierta contrapartida futura en la negociación del ALCA», aseguró ayer el diario «Folha».

De todos modos el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio, Sergio Amaral consideró que «el «fast track» (vía rápida) es sólo una señal de arranque (de las negociaciones)». Amaral se refirió así a la llamada Autoridad para la Promoción Comercial (TPA), antes conocida como «fast track», promulgada ayer por el presidente Bush, y que le permite a la Casa Blanca negociar acuerdos de libre comercio con otros países sin que puedan ser modificados posteriormente por el Congreso.

Para el ministro brasileño, la sanción de la ley, que aumenta los poderes del gobierno estadounidense para negociar acuerdos, no es una garantía de que las conversaciones para la creación del ALCA podrán ser concluidas con mayor facilidad.
Además de la «vía rápida», según el funcionario brasileño, hacen falta verdaderas demostraciones del gobierno estadounidense de que quiere abordar los «problemas verdaderos, es decir, la efectiva apertura de su mercado». «Si los Estados Unidos no abre el mercado para aquellos productos en los que somos competitivos, no habrán avances en la negociación», afirmó Amaral.

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