Otra vez girando en medio de mercados que hacen honor al fantasmalrecuerdo de octubre del '29, en posición de centrifugado el NYSE y el NASDAQ,con los demás copiando el mensaje y acusando el recibido, es una especie depantalla para nuestra propia merma y que se pliega a la general, paliando loparticular. Los intentos de la víspera naufragaron, el Merval culminóaterrizando en otro peldaño más abajo, con los «442» a los que hay que rastrearhasta algunos casos del año anterior. Pero, básicamente, es una zona de índicepropia de aquellos problemas del tequila y también de 1993, tras el estallidodel boom '91/'92. Algo más de 1% de caída, con la excepción de algún casoindividual y el andar de una Acíndar que entró en la disparatada onda volátilde saltar hacia cualquier parte, con márgenes de terror.
Octubre rojo
El mes pinta todo lo feo que se podía esperar, en tal aspecto no haysorpresas. Inclusive, dado el contexto de estímulos exteriores más los locales,sacándola «barata» hasta ahora. La única señal inadecuada es que el volumentiende a expandirse para las nuestras: forjando un preámbulo de «corrida» y queayer alcanzó cierta intensidad con los totales realizados. En Nueva York, unpapel local actuó con inusitada liquidez -el PC holding-y todavía faltainternarnos más en el octubre tan temido. Por Wall Street los recuerdos vuelvenen tropel y octubre es fiel a su legendaria imagen. Al menos algo se mantieneestable.



