27 de agosto 2002 - 00:00

Estiman que la inflación del año no superaría 30%

Montevideo (de nuestra agencia) - Pese a que las proyecciones del programa económico acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) estiman una inflación de 40% para este año, analistas oficiales y privados prevén que la evolución de los precios alcanzará a 30%.

Algunas variables, como la incertidumbre sobre el valor del dólar y el aumento del precio internacional del petróleo están incidiendo desfavorablemente, pero los técnicos estiman que no se llegará a la cifra proyectada en el programa.

Es importante recordar que estos ajustes en el programa acordado con el FMI se realizaron en julio, donde se observa la mayor turbulencia en la plaza financiera uruguaya y en circunstancias en las cuales era difícil prever cómo reaccionaría el mercado cambiario luego del feriado bancario y las medidas aprobadas.

El director de Programación Macroeconómica del Ministerio de Economía, Isaac Alfíe, uno de los negociadores del acuerdo con el FMI, estimó en los últimos días que la inflación en 2002 oscilará en 30%.

El coordinador del Area de Coyuntura del Instituto de Economía, Fernando Antía, dijo a Ambito Financiero que «las proyecciones estarán prontas en setiembre», aunque realizó alguna estimación preliminar que coincide con lo indicado por los técnicos del gobierno. Antía reconoció que algunos factores -el tránsito hacia un régimen de libre flotación cambiaria, la suba del precio del crudo y las remarcaciones de precios como respuesta a la incertidumbre- aumentan la inflación, pero a su juicio la variación de los precios al consumo oscilará en ese entorno de 30%.

El Centro de Investigaciones Económicas (CINVE) dio también a conocer sus proyecciones para este año, estimando que el PBI caerá 9,5% (la Carta de Intención acordada con el Fondo Monetario Internacional prevé una baja de 11%). Ubica la inflación de 2002 en 27% y la de 2003 en 33%, al tiempo que estima que se observará un aumento sustancial en el tipo de cambio que permitirá una mejoría de las exportaciones de bienes, en especial hacia fuera de la región.

Pero
en el gobierno hay preocupación por frenar cualquier empuje de los precios, en especial los que afectan a los productos de primera necesidad. En agosto se mantuvo la tendencia alcista de los precios y se ha lanzado una campaña de información al consumidor, mientras se negocia con las grandes cadenas comerciales un freno a las subas que se vienen produciendo desde fines de junio, en que se liberó la cotización del dólar.

• Dólar

La semana anterior el dólar se mantuvo estabilizado, incluso con una baja de 2,8% en la cotización, pero se mantiene un incremento de casi 50% desde que se pasó al régimen de libre flotación el 28 de junio. En julio la inflación alcanzó a 4,9%, llevando la variación de los precios al consumo a 13,1% en los últimos doce meses. Desde el fin de semana rige un aumento de 12% en el precio de venta de los combustibles, que es el quinto incremento en lo que va del año y que se agrega a subas en los precios de carne, harina, papas, arroz, lácteos y yerba. Otros artículos, caso la vestimenta, se han mantenido casi sin cambios ya que persiste en Uruguay una fuerte baja del consumo que no da márgenes para subas en bienes que tienen muy frenadas sus ventas.

El ingreso de productos desde el exterior, que con el dólar más bajo significaba un freno para la suba de los precios en el mercado interno, se ha reducido porque el aumento de la devaluación ha encarecido las importaciones, dejando un margen importante para el incremento de los bienes nacionales, señalan los empresarios. Además, las empresas públicas, que siguen controlando monopolios en los principales rubros, aprobaron en julio aumentos en combustibles, agua, energía eléctrica y teléfonos, que se trasladaron luego a otros precios de bienes y servicios. El gobierno ha reabierto el mercado a los productos argentinos, principalmente algunos rubros como aceite y harinas, para aumentar la competencia y obligar a productores e industriales a frenar las subas, pero ello no ha tenido un efecto inmediato directo en los precios. Desde abril Uruguay estaba aplicando derechos compensatorios y había modificado el régimen de financiamiento para unos 200 productos, en especial provenientes de la Argentina, que ingresaban al mercado con precios reducidos.

Algunos empresarios insisten en que la incertidumbre del mercado cambiario es un factor que empuja los precios al alza, porque para cubrirse las remarcaciones se realizan pensando en los máximos del mercado y luego no hay vuelta atrás. A esto se suma que algunos rubros están siendo mejor pagos en el exterior que en el mercado interno y ello también incide desfavorablemente presionando la suba de precios de la oferta interna. La otra duda está centrada en la caída que ha mostrado la recaudación y en la posibilidad de que una mayor asistencia del Banco Central del Uruguay (BCU), léase emisión, también pueda empujar los precios arriba.

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