28 de agosto 2003 - 00:00

Eurnekian se quedó con el aeropuerto de Montevideo

Montevideo - El consorcio Cereal Sur SA se adjudicó la concesión del aeropuerto internacional de Carrasco luego de ofertar u$s 34 millones, superando en más del doble la base de la licitación que había sido fijada por el gobierno del Uruguay en u$s 15 millones.

La sociedad está integrada por el grupo Eurnekian con 25 por ciento de participación, American International Airport (grupo inversor norteamericano) con 25 por ciento, SEA de Italia -que opera el aeropuerto Malpensa de Milán- con otro 25%, mientras que 25 por ciento restante será entregado a inversores uruguayos que serán seleccionados por el nuevo concesionario, pero sin recurrir a la Bolsa.

Tanto el presidente Jorge Batlle como el ministro de Defensa, Yamandú Fau -principal operador de la subasta frente a las resistencias que generó en el Frente Amplio y en algunos sectores del Partido Blanco- no ocultaron su satisfacción por el precio obtenido. Voceros oficiales indicaron que la adjudicación «significa una enorme victoria política para el gobierno».

Sospechas

Es que la privatización de la principal estación aérea comercial de este país tiene una historia de fracasos que llenó de sospechas al proceso privatizador. Incluso en abril pasado, cuando se declaró desierta la subasta que, finalmente, se concretó ayer, trascendieron versiones de un fuerte enfrentamiento entre el grupo ganador y el ministro de Obras y Servicios Públicos, Lucio Cáceres. Después de esa crisis, el funcionario guardó bajo perfil y quien llevó adelante las negociaciones, incluso ante el Congreso, fue Fau.

De todos modos, después del breve acto público que se celebró en la Bolsa de Valores de Montevideo, reapareció Cáceres para festejar por el «mensaje de confianza (que significó la culminación de la licitación) a la región y al país». El funcionario se mostró eufórico por ser éste el primer proceso que se da de inversión privada en la región después de las crisis de 2001 y 2002, aunque reconoció las marchas y contramarchas del proceso licitatorio que llevó 5 años.

Para desvirtuar los rumores de su enfrentamiento con el grupo argentino, Cáceres ponderó la solvencia del ganador, aunque no pudo evitar que la prensa sacara a luz el proceso judicial que afronta en Buenos Aires el referente de la parte argentina, Eduardo Eurnekian, presidente de Aeropuertos Argentinas 2000 (AA 2000), por presunta evasión fiscal.
En ese punto, el ministro se defendió como pudo: «Yo creo que ésta es una sociedad que es una razón social distinta. Creo que es una sociedad en la que participan distintos actores; no sé a título personal quiénes son los que representan a Aeropuertos 2000. Creo que habrá que conocer antes de opinar sobre ese tema», cerró el diálogo con los periodistas y desmintió que haya tenido enfrentamientos anteriores. «Ahora vendrá una etapa en donde, como en todas las concesiones, el concesionario tiene que empezar a hacer sus inversiones y el Estado controlar que efectivamente se hagan», puntualizó.

Al hacer referencia al precio de la oferta que llegó a los 34 millones de dólares, Cáceres lo expuso como el mejor elemento para desvirtuar las críticas hacia la privatización del aeropuerto por parte de sectores políticos en el sentido de que se estaba entregando a un precio vil.

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