En lugar de contar qué es lo que pasó ayer ( el Dow trepó 0,18 por ciento al cerrar en 1.972,25 puntos), vamos a tratar de aclarar un poco lo que está pasando en el sector financiero. Primero hay que tener en mente que el presidente de la Reserva Federal no sólo es un muy buen académico, sino también un estudioso de la Gran Depresión. Esto es bueno y es malo. Malo porque lo condiciona a no tomar ciertas medidas; bueno porque le permite prever algunas cosas. Es dentro de este último camino que se tomó la decisión el domingo de apurar la venta de Bear Stearns a la gente del Morgan. ¿Por qué el Morgan? Porque ha sido una de las pocas entidades financieras que previeron la crisis, pero más aún por el simbolismo: en el pánico bancario de 1907 fue JP en persona quien, poniendo dinero de su bolsillo, disparó la recuperación del sistema financiero yanqui. Claro que esta vez el dinero lo ponen los "plomeros y carpinteros" norteamericanos (la línea de crédito para que el Morgan adquiera Bear Stearns llega a u$s 30.000 millones).
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El problema más grande que enfrenta hoy la Fed es que nadie le quiere prestar dinero a nadie, sin que importen garantías o prestigios (el spread para la compra/venta de algunos bonos alcanza niveles ridículos). Desde la crisis del 29 (una crisis inducida y disparada por la Reserva Federal) que la Fed no toma medidas para salvar al sector financiero tan poderosas como las que está implementando. El problema es que si cualquiera de las grandes casas financieras quiebra (llámese Bear, Lehman o Citi), sus activos se deben liquidar a precio de mercado (hoy se los valúa mayoritariamente a precio de adquisición), lo que dispararía un efecto dominó afectando potencialmente unos u$s 4 billones en papeles. A esto es a lo que Bernanke le tiene terror y porque el tema de la esterilización de los fondos que se están inyectando (posiblemente la próxima gran crisis) pasa a tercer término.
Para hoy no sabemos si preocupan más los balances de Lehman y Goldman (que se desprendió de su principal gurú, Abby Joseph Cohen), o la baja de tasas de la Fed.
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