Circula una versión sobre un aumento de 12% a 15% en el boleto de colectivos en Capital Federal y Gran Buenos Aires que estaría motorizada por los empresarios del autotransporte y que de hecho conspira contra el candidato del Gobierno para la Ciudad de Buenos Aires, Daniel Filmus.
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Con cautela, un vocero empresario afirmó que «hay conversaciones, pero las tenemos desde agosto del año pasado cuando se otorgó el último ajuste salarial a la UTA (Unión Tranviarios Automotor) y si bien esperamos una decisión inminente no hay razón para creer que ahora la situación es distinta».
Según las empresas del autotransporte, actualmente tienen un desequilibrio de 30% entre ingresos y egresos.
Afirman que esto es así aun considerando el subsidio proveniente de la tasa al gasoil, el precio diferencial del combustible para el sector ($ 0,45 por litro, frente a $ 1,40 que paga el resto de los consumidores), y la compensación extraordinaria que se aplica desde agosto para afrontar la suba salarial de ese momento.
De acuerdo con fuentes del sector empresario, la conversación con el gobierno gira en torno de un ajuste del boleto que llevaría el mínimo de $ 0,75 a $ 0,85, el de segunda sección de $ 0,80 a $ 0,90, a lo que se sumaría en Capital Federal una tercera sección, hoy inexistente, con un precio de $ 0,95.
Para los dueños de los vehículos, el aumento se justifica porque además del desequilibrio que afirman tener, en abril deben afrontar la discusión del convenio colectivo con la UTA, estimándose que se discutirá un ajuste de alrededor de 20% como están reclamando otros gremios.
Poco creíble
Sin embargo, a primera vista, no parece creíble que después de más de cinco años con el boleto congelado, el gobierno termine decidiendo una suba del pasaje, que se notaría más en la Capital Federal por el desdoblamiento de secciones, justo a dos meses de la elección en ese distrito clave.
Por otra parte, a las cámaras empresarias, la versión, que reservadamente en esas entidades se atribuye al propio gobierno, no les viene mal, porque les permite negociar en mejores condiciones una suba de la actual compensación tarifaria. Esta se calcula por una fórmula que incluye la cantidad de pasajeros y los kilómetros recorridos.
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