FMI cree poco probable dar crédito de u$s 15.000 millones
El titular del FMI, Horst Köhler, advirtió ayer a Eduardo Duhalde que el populismo no es salida para la crisis argentina y que de la situación actual no se sale sin el sacrificio de la gente. Las declaraciones fueron hechas al matutino francés «Le Monde», en un lenguaje directo, desprovistas de cualquier tono diplomático, algo inusual en un funcionario de ese nivel. Inclusive, reconoció errores del propio FMI en el tratamiento de la crisis argentina. Simultáneamente, en Australia, la número 2 del FMI, Anne Krueger, dijo que le parecía que los u$s 15 mil millones que aspira lograr la Argentina están muy por encima de lo que el organismo está pensando otorgar. También ayer, en Bruselas, los 15 ministros de Finanzas de la Unión Europea exigieron al gobierno argentino una economía libre de mercado y que el sector financiero «no debería soportar una parte disparatada de los costos de la devaluación como resultado de decisiones administrativas». Además, reclamaron un igual tratamiento para inversores locales y extranjeros en la renegociación que se hará de toda la deuda argentina. Se van postergando decisiones clave que acentúan las dudas en el exterior sobre la capacidad del gobierno para encarrilar el país. Todo gira además sobre el presupuesto 2002 y ayer el secretario de Hacienda, Oscar Lamberto, confesó que la situación de las cuentas públicas «es catastrófica». Con una recaudación en caída libre y resistencia del gobierno a ajustar el gasto, la solución se aleja.
-
El Gobierno bonaerense reglamentó el Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal
-
El Gobierno ya trabaja en la elaboración del Presupuesto 2027 y fijó el cronograma para su envío al Congreso
«Creo que la lección que ha surgido de estas diferentes crisis es que los tipos flexibles (de cambio) son una mejor defensa», agregó para justificar su apoyo a la flotación cambiaria en la Argentina.
Sobre la depresión económica del país indicó que «nadie sabe a qué ritmo está cayendo la actividad de producción económica, pero una cifra razonable sería a una tasa anual de 20% a 25% por año en el cuarto trimestre y un poco más alto en este trimestre. Estas cifras son simplemente muy altas».
«Nuestro objetivo es probar y crear mayores incentivos para que los acreedores sigan involucrados por su propia voluntad y no se apresuren a salir, y para que los deudores comiencen un proceso inevitable más rápido», señaló Krueger.
«Un marco de referencia más ordenado sería un beneficio para todos los involucrados, a excepción posiblemente de los acreedores buitres», explicó.




Dejá tu comentario