Los fondos buitre que demandaron a la Argentina por el default consiguieron lo que buscaban: trabar el cierre del canje. El gobierno no podrá emitir hoy, pese a lo comprometido, los nuevos bonos para entregarlos a quienes aceptaron la oferta (76,15% del total). Tampoco pagará los u$s 680 millones en concepto de intereses acumulados. En el Ministerio de Economía creen que recién en dos semanas estarán liberados los títulos embargados, cuando la Cámara de Apelaciones falle contra los fondos buitre. Igualmente el episodio envalentonó a otros inversores que decidieron no entrar al canje. Sería muy ingenuo pensar que habiendo u$s 20.000 millones en acreedores que rechazaron la oferta, éstos se quedarían de brazos cruzados. Siguen en la búsqueda de alternativas para capturar activos de la Argentina. Por ejemplo, apuntarán contra la garantía de los bonos Brady (estaban respaldados por Bonos del Tesoro de los EE.UU.) que debe ser pagada en los próximos días. Hay una legión de abogados trabajando para acreedores en la búsqueda de algún resquicio para embargar activos argentinos. Paralelamente, el equipo económico trabaja para conseguir los fondos para pagar los BODEN (también Préstamos Garantizados) que vencen este año. Aun cuando logre un acuerdo con el FMI en julio, necesitará u$s 1.500 millones este año. Por eso es que comenzó a contactarse con AFJP y bancos. Las reuniones, en forma silenciosa, las están encarando Guillermo Nielsen y Sebastián Palla, de la Secretaría de Finanzas.
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Esta garantía no es otra cosa que bonos del Tesoro de los Estados Unidos, que respaldan el capital de los Par y los Discount, además de dos cuotas de intereses ya vencidos. Informate más
De todas formas, los fondos que están pensando en continuar trabajando el canje para conseguir un mejor acuerdo no revelarán hasta último momento cuáles son sus intenciones. La idea, obviamente, es sorprender al gobierno donde y cuando menos lo espera.
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