La calificación está basada en la evaluación de factores tantos cuantitativos como cualitativos que contribuyan a una buena performance de largo plazo. Los factores cuantitativos incluyen el desempeño histórico, el portafolio de inversión y la volatilidad. Los factores cualitativos se fundamentan en la opinión de Standard & Poor's sobre la capacidad en el management del Fondo, experiencia, consistencia en el proceso de selección de inversiones y características de la organización. La calificación no se aplica a los siguientes riesgos: crediticio, de mercado y/o contraparte del Fondo, ni hace comentarios sobre la conveniencia de un Fondo como una contraparte o deudor.
Las inversiones se encuentran adecuadamente distribuidas, lo cual hace que el riesgo potencial disminuya en función de la incidencia de cada una en el total de la cartera.