El ministro de Agricultura francés, Bruno Le Maire, rechazó las "políticas proteccionistas" de los países a la producción de commodities.
"Francia no quiere limitar el precio de las materias primas, sino evitar la volatilidad y la especulación financiera", dijo el ministro de Agricultura francés, Bruno Le Maire, al tiempo que rechazó las "políticas proteccionistas". Estos conceptos fueron doblemente celebrados por el gobierno: primero, porque prevaleció la postura Argentina de no regular los precios de los conmodities que llevó el ministro de Economía, Amado Boudou, en febrero de este año a Francia cuando se llevó a cabo la primera reunión de titulares de la cartera de Economía del G-20, posición que también era sustentada por Brasil entre otros países.
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En esa oportunidad, Francia era uno de los miembros del G-20 que impulsaba colocar algún tipo de techo a los precios de las materias primas como una forma de evitar la especulación financiera. La segunda satisfacción es que Le Maire se pronunció en contra de los "proteccionismos".
En una muy breve conferencia de prensa al término del encuentro con el ministro francés de Agricultura, Bruno Le Maire, el ministro de Economía, Amado Boudou, celebró que "el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, haya incorporado como tema prioritario de las reuniones del G-20 de este año la problemática agrícola". Boudou reiteró que Argentina plantea como parte de la solución para combatir la volatilidad de los precios que "aumentar la oferta de los commodities, obtener mayores niveles de inversión y prácticas como tecnologías sustentables".
Cabe recordar que en la última reunión del Fondo Monetario Internacional (FMI) se dispuso que la Argentina sea la sede del primer Taller de Trabajo de los ministros de agricultura de los 20 países miembros del grupo.
De la reunión en el Hotel Alvear también participan representantes del FMI, la Food and Agriculture Organization de las Naciones Unidas (FAO, por sus siglas en inglés) y ejecutivos del Banco Mundial, entre otros organismo internacionales. Antes, Le Maire se entrevistó con el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez.
Previamente, el ministro pidió a todos los participantes de la reunión que "tengan en cuenta la posición de la Argentina a la hora de debatir iniciativas para encarar esta importante problemática".
El ministro de agricultura francés sorprendió a sus pares cuando afirmó en dos oportunidades durante la conferencia que "está en contra de las políticas proteccionistas". Esta postura resulta al menos contradictoria ya que Francia junto a Alemania mantienen los subsidios a los sectores de la producción agropecuaria.
Amado Boudou ante una pregunta de ámbito.com aclaró que en su conversación con Le Maire le explicó el mecanismo que aplica Argentina con su sector exportador, al cual le pide que también importe. Le puso por ejemplo los acuerdos celebrados con las automotrices donde se comprometen a equilibrar sus balanzas comerciales. Este instrumento quizás pueda ser una herramienta a explorar por parte de la Unión Europea. No debería persistir el paradigma de que "América Latina sólo provea materias primas para que Europa exporte productos terminados", dijo Le Maire a Boudou.
Por supuesto, reconoció que era importante tener en cuenta el problema del medio ambiente e insistió que la volatilidad de los precios es un obstáculo para incentivar la producción. El ministro galo confesó que le llamó la atención positivamente el notable incremento de la producción agrícola argentina.
Ante la volatilidad de los precios de los commodities, Le Maire abogó por "transparentar" la comercialización de esos productos y sugirió que el mercado de las materias primas debe ser regulado y controlado como ocurre con los mercados financieros internacionales. Dio como dato que un porcentaje importante del volumen físico que se comercializa en Chicago es retenido por el sector financiero. En otro tramo, destacó la necesidad de implementar políticas de coordinación internacional para transparentar el mercado de los commodities, pero previamente en su discurso había señalado que "cada Estado debe controlar y exportar su producción" volviendo a reiterar que Francia no propicia ningún tipo de control internacional.
Para Le Mere la actividad agropecuaria es "tan importante o más" que la problemática energética mundial.
Por último, estimó que frente a los países compradores de alimentos más vulnerables se podría prever la implementación de un seguro de riesgo que alivie la subida imprevista de los precios de los commodities.
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