Desde hace semanas los analistas llenan los medios de comunicación con una opinión consensuada: se desconoce la duración de la guerra con Irán y, hasta que no se recopile más información sobre si terminará pronto o se prolongará, no se pueden evaluar fácilmente las repercusiones en los precios del petróleo y la economía. Esta es una visión válida hasta cierto punto, pero no es suficiente, advierte el economista Mark Sobel quien además de ser un veterano funcionario del Tesoro de Estados Unidos, lideró la diplomacia financiera internacional durante dos décadas. Para él, pase lo que pase, quedará una América dañada de forma duradera y un daño aún más irreparable al orden basado en normas.
Guerra y mercados: más allá de lo que pase el daño será duradero
Lo advierte una de las voces más escuchadas en los círculos financieros y económicos globales. Para Mark Sobel, las consecuencias de la guerra de Trump serán prolongadas y fundamentales.
-
Irán aceptó la tregua y anunció la reapertura del estrecho de Ormuz, pero advirtió que "no significa el fin de la guerra"
-
Trump: "EEUU colaborará con Irán para desenterrar y eliminar restos nucleares"
Se desconoce la duración de la guerra con Irán.por lo que no se pueden evaluar fácilmente las repercusiones en los precios del petróleo y la economía.
Sobel consideraba que a pesar de las aparentes negociaciones que pregonaba Donald Trump, había buenas razones para creer que las consecuencias serán más graves y prolongadas, y que se extenderán mucho más allá de los precios de la energía. “Los responsables políticos deberían prepararse para estos escenarios de contingencia a largo plazo”, alertó desde su sillón del OMFIF, un reconocido “think tank” internacional.
Según la visión de este experto internacional, más allá de que Trump quiera desvincularse de su impopular guerra ante el alza de los precios de la gasolina en EEUU, la creciente preocupación por la inflación y el creciente temor de los republicanos ante las elecciones de mitad de mandato, la capacidad de Irán para sembrar el caos en todo Medio Oriente no le ofrece una vía fácil para declarar la victoria y encontrar una salida sin mayores problemas.
Y, aunque Trump salga de la guerra, eso no significa que Israel detenga algunas de sus campañas ni que Irán se comporte de repente de forma pacífica.
En resumen, “es muy improbable que el estrecho de Ormuz y sus alrededores recuperen pronto la normalidad, incluso si se pierde una parte significativa del promedio de 20 millones de barriles diarios de petróleo que se registraba antes de la guerra, sin embargo, la incertidumbre y el riesgo político estarán presentes, los precios del petróleo seguirán elevados: no se volverán a ver los 60 dólares por barril en el futuro”, anticipó.
Sobel, un profundo conocedor del sistema financiero internacional y de los mercados de capitales, advierte que las repercusiones económicas mundiales serán más graves de lo previsto inicialmente. “Muchos países de Europa, Asia y África, altamente dependientes de la energía, experimentarán una caída del crecimiento y un aumento de la inflación, la situación fiscal empeorará, los bancos centrales deberán mantenerse alerta, previniendo efectos colaterales y, posiblemente, manteniendo las tasas de interés más elevadas de lo habitual”. Sin embargo, considera que para EEUU las consecuencias serán menores, pero para el resto del mundo, una cuestión clave será si se produce un retorno a la estanflación.
Ahora bien, Sobel hace hincapié en los golpes que el conflicto traerá a la economía mundial, que no se limita al petróleo: el precio del gas natural licuado subió más que el del petróleo, lo que supondrá un duro golpe para la economía europea. “La diferencia entre el Brent y el West Texas Intermediate (WTI) se ha ampliado, lo que dificulta la situación en Europa”. Por ello, espera que el Banco Central Europeo (BCE) no mantenga una posición favorable durante todo el año. Explica que la política monetaria, ya de por sí excesivamente expansiva, del Banco de Japón se enfrenta a riesgos más acuciantes en materia de crecimiento e inflación, agravados por el debilitamiento del yen. Al respecto, en el caso de China que también depende de la energía, destaca que ha acumulado importantes reservas y puede recurrir al carbón.
Por el lado de Rusia, como consecuencia imprevista, señala que el grave problema económico que Moscú se infligió a sí misma se verá mitigado en cierta medida y podrá financiar con mayor facilidad su guerra contra Ucrania.
Mientras tanto, “EEUU, con su independencia energética, será el menos afectado económicamente”. Según muchos economistas, dice Sobel, el crecimiento y la inflación podrían verse afectados hasta en un 0,5%, sin embargo, la independencia energética y el apoyo fiscal mitigarán la caída del crecimiento en comparación con otros países. Sostiene que el déficit fiscal empeorará, sobre todo porque el Pentágono está solicitando a la Casa Blanca un presupuesto suplementario de defensa de hasta 200.000 millones de dólares. “Pero EEUU ha dejado de preocuparse por el déficit, actuando como un avestruz mientras espera una crisis presupuestaria en el futuro, y las expectativas de una flexibilización monetaria de la Reserva Federal (Fed) a corto plazo se han pospuesto”.
Sin embargo, en otros aspectos, remarca Sobel, EEUU es el mayor perdedor de todos. “Trump no consultó a los aliados a quienes ahora pidió ayuda, ni ellos consideran que esta guerra sea una causa que apoyen. Ahora confían aún menos en Trump, si cabe. A pesar de la unidad y la colaboración transatlánticas de larga data, han rechazado brutalmente a Trump, quien ahora exacerba aún más la situación al poner en entredicho a la OTAN. Europa ya no ve a EEUU como un socio confiable, y pase lo que pase en 2028, no habrá vuelta atrás”.
Sobel vislumbra que la guerra de Irán está teniendo repercusiones en la economía global que tardarán mucho tiempo en disiparse. “El daño a los cimientos, ya de por sí debilitados, del orden mundial basado en normas es aún más profundo, con consecuencias que bien podrían ser irreparables”, afirmó.
- Temas
- Donald Trump
- Irán
- Petróleo




Dejá tu comentario