22 de febrero 2002 - 00:00

Garantizan que no habrá recortes en universidades

Garantizan que no habrá recortes en universidades
«Este año no va a haber recorte de presupuesto para las universidades del interior», aseguró Juan Carlos Pugliese, secretario de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación de la Nación. El funcionario reconoció, además, la difícil situación del área y una deuda con las casas de altos estudios de casi 71 millones de pesos.

En una entrevista con Ambito Nacional, Pugliese (54), ex rector de la Universidad del Centro de Tandil, contó los principales reclamos que llegan desde las universidades del interior y sobre el proyecto de reforma del sector «para mejorar el país».

Lo que sigue es parte de la nota que Pugliese concedió a este diario:

Periodista: ¿Va a haber recorte del presupuesto universitario este año?


Juan Carlos Pugliese:
En el proyecto de presupuesto que seguramente se convertirá en ley la próxima semana no existen recortes. Por el contrario, ha habido satisfacción en cuanto a la distribución de los créditos que pidieron los rectores de las universidades de todo el país.

P.: ¿De cuánto es la deuda actual con las universidades?


J.C.P.:
Se deben casi 71 millones de pesos por distintos conceptos: gastos de setiembre hasta diciembre, los incentivos a los docentes investigadores desde marzo, fondo de incentivo docente del segundo semestre de 2001, y la restitución de 13% de los salarios menores a los 500 pesos desde noviembre.

P.: ¿Esto le trajo muchos inconvenientes?


J.C.P.:
Sí, porque esto es parte de una deuda del Estado que es mucho más grande, pero hay una gran comprensión de que la Argentina está pasando un momento extremadamente delicado y que se debe hacer un gran esfuerzo para superarlo.

P.: ¿Cuáles son los principales reclamos que llegan desde las universidades del interior del país?


J.C.P.:
Hay una asignación histórica de porcentajes de presupuesto que no es favorable a algunas universidades del interior; esa reasignación del presupuesto la tienen que hacer los legisladores, y eso es muy difícil en un momento como éste.

Otro reclamo es que no todas las universidades han crecido en su matrícula; por ejemplo, la Universidad del Comahue (Neuquén y Río Negro) ha tenido un notable incremento de la matrícula que no fue correspondido con el aumento de los fondos. Tampoco todas las universidades pagan los sueldos al mismo tiempo, porque hay algunas que tienen alguna reserva establecida con fondos propios y otras que tienen que esperar la transferencia de la Nación, que está sujeta a la recaudación.

P.: A partir del incremento de la matrícula en varias universidades, ¿está previsto también otorgar una mayor cantidad de becas?


J.C.P.:
Eso ya no depende del Ministerio de Educación, porque el Poder Ejecutivo proyectó en el presupuesto una partida para becas que fue asignada directamente a las universidades, que ahora tienen que definir entregar o no más becas. Igual siempre son insuficientes debido a la situación que se vive en el país.

P.: Así como en Capital Federal, ¿en las provincias también hay un alto grado de deserción en el primer año de universidad?


J.C.P.:
Este problema abarca a todo el sistema y es de varios años. En el interior se da una deserción de entre 20% y 60%, que a su vez impacta en la tasa de graduación, que es muy baja (sólo 8% lo hace a tiempo). La alta deserción está vinculada a los problemas económicos de las provincias, y también a la rigidez de los planes de estudio, la falta de articulación entre los distintos niveles de la educación, etc.

P.: ¿Qué objetivos ha planteado para su gestión?


J.C.P.:
Todavía conservo los sueños y aspiro a contribuir a una mejora de la universidad que hoy pasa por vincularla con la producción, con el mundo del trabajo, con el medio y con el desarrollo local. Para todo eso tengo una serie de programas que espero llevar adelante y que salgamos pronto de la crisis.

El desafío del momento es pasar de la masividad a la calidad, porque necesitamos mucha gente y que reciba, a su vez, una educación de calidad. No son términos contrapuestos, sino que se necesitan las dos cosas en un mundo gobernado por el valor del conocimiento.

P.: ¿Apunta a una reforma universitaria?


J.C.P.:
Sí, creo que las universidades tienen que cambiar porque cambió todo el mundo. La universidad es una de las instituciones más antiguas de Occidente, tiene más de 900 años desde que se creó la Universidad de Bologna, y sigue siendo una reunión de estudiantes y docentes. Sin embargo, ha estado presente en todos los cambios de la sociedad, por lo tanto, es una organización muy dinámica en cuanto a la producción de cambios y muy conservadora en los cambios a sí misma, entonces hay que cambiar la universidad para servir mejor al país.

P.: ¿Qué piensa de los jóvenes que están a punto de graduarse y no ven una salida laboral por la actual situación del país?


J.C.P.:
La Argentina tiene una tasa de desocupación de 20%, pero si uno analiza quiénes son los desocupados, va a ver que existe una relación que a mayor nivel educativo, menor tasa de desocupación. Por eso el sistema educativo es en sí mismo contenedor.

Entrevista de Sebastián Calderón

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