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Desde el Congreso comenzaron hace dos semanas las presiones para que se establezca un sistema de mediación judicial entre deudores y acreedores para el momento en que finalizara la suspensión acordada con los bancos. Tal como adelantó ayer
Pero, además, los diputados quieren incluir un tratamiento especial para los deudores con garantía sobre la vivienda única y familiar. «La situación es que muchos no han podido pagar porque cobran sus sueldos en cuasi monedas, que no son aceptadas por los bancos como medio de pago, y entonces se iniciaron los procesos de remate», dijo ayer Solanas, «Queremos un DNU que obligue al juez a llamar a las partes. Por lo menos se aspira que para los bancarizados se respete el principio de vivienda única y familiar.»
El pedido del Congreso se reavivó cuando los legisladores constataron que la carta de intención firmada con el FMI habilita la posibilidad de modificar el proceso judicial e incorporar un sistema de mediación entre deudores y acreedores para el caso de pasivos de empresas, proyecto que en la Argentina existe desde el año pasado, tomando un mecanismo elaborado por el Banco Mundial.
De todas formas, la situación no es la misma que en el mes de diciembre. Algunos bancos han comenzado a hacer ofrecimientos de quitas a sus deudores morosos para cancelar sus acreencias. Estos acuerdos individuales con los morosos se han multiplicado, por ejemplo, en el Banco Nación y otros bancos privados.
Por otro lado, el Congreso es el resquicio que le queda hoy al gobierno frente a un escenario que le quedó complicado al asumir ante el FMI el compromiso de no proponer modificaciones a la Ley de Quiebras.
Ayer, Alfredo Atanasof fue claro: «La idea del gobierno es la de priorizar soluciones y no la de priorizar remates. En eso estamos trabajando. Lo hemos hecho todo 2002, por eso no ha habido ejecuciones hipotecarias», dijo.
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