Gobierno frenó la venta de Transener al Grupo Dolphin

Economía

L a Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) decidió frenar la compra de 50% de Transener (la mayor transportadora de electricidad) por parte del Grupo Dolphin. Según fuentes del Ministerio de Economía, la decisión habría sido tomada aun cuando el informe técnico de ese organismo habría resultado favorable a la operación y no plantearía objeciones de ningún tipo. El freno tomó la forma de « suspensión de plazos», por lo que de hecho el expediente -que llegó a la CNDC luego de ser aprobado por el ENRE, órgano de control del sistema eléctrico-no tiene fecha para ser resuelto.

• Aprobación

Las razones de este freno político a una cuestión que parece eminentemente técnica (y que «prima facie» no ofrecería flancos que justificaran su veto). Al menos en lo formal se basarían que el organismo que conduce Ismael Malis no sólo deberá dar su aprobación a la compra de 50% de las acciones que eran de la británica National Grid por parte del grupo que encabeza Marcelo Mindlin, sino también por la adquisición de 0,007% del capital social hecha por el otro socio, Petrobras, que ejerció su derecho a «empatar» la participación accionaria de los otros accionistas.

En este panorama, ayer se informó a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires que la
Financiera Ludicor SA obtuvo el embargo de la facturación de Transener por casi $ 12 millones. Dicha financiera es tenedora de bonos de la transportadora, cuya deuda total ronda los u$s 530 millones. El embargo es sobre «las sumas que Cammesa debe abonar a Transener», y equivalen aproximadamente a un mes de lo que le factura la transportadora a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico. A su vez, los ingresos que le genera Cammesa a Transener rondan entre 50% y 60% del total de su facturación, lo que marca la gravedad de la situación financiera que se crearía a la empresa en caso de que se generalicen estos embargos.

«Es comparable a los amparos contra los bancos por el 'corralito'. El primero es difícil de obtener, pero una vez abierta la puerta, el cielo es el límite»,
dijo a este diario un experto en el mercado eléctrico. En otras palabras: de generalizarse los embargos a favor de los acreedores, y quedar Transener sin ingresos, la caída en el concurso preventivo sería inevitable.

Curiosamente, esta alternativa no parece preocupar al gobierno.

Consultadas fuentes de Transener, admitieron su desconcierto:
«Estamos dispuestos a aportar capital fresco, a sentarnos a renegociar la deuda y no podemos hacerlo. Inversamente, los ingleses de National Grid quieren vender, salir de la empresa, y por ahora se ven impedidos de concretar su intención».

• Obligación

En el medio, obviamente, está la «situación Petrobras». Como se sabe, la petrolera brasileña está obligada a no invertir en Transener, como parte de su compromiso con el gobierno al adquirir PeCom Energía. Sin embargo, sus ejecutivos han reiterado ya que no lo harán hasta tanto estén convencidos de que obtendrán un valor razonable por su tenencia en Transener. Del otro lado, aseguran que siempre terminarán vendiendo una participación minoritaria, nunca 50 por ciento. Esto es porque Dolphin (o en su defecto National Grid) podría ejercer el derecho al «first refusal-» (igualar la mejor oferta de un eventual nuevo accionista) por una fracción ínfima de lo que venda Petrobras a fin de conservar la mayoría accionaria.

Mientras se resuelven estas cuestiones,
Dolphin se aseguró la asistencia técnica de National Grid: la semana pasada firmó un convenio en ese sentido, con el más que obvio fin de exhibir que tiene quien la ayude con «know-how» en la operación de las líneas de transmisión.

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