4 de noviembre 2005 - 00:00

Gobierno posterga libre comercio de autos con Brasil

Miguel Peirano
Miguel Peirano
Mar del Plata (enviado especial) - El gobierno argentino ya cerró su propuesta para modificar la Política Automotriz Común (PAC) con Brasil. Los nuevos lineamientos para el sector serán ahora los siguientes:

Desde enero de 2006 ya no habrá fecha cierta sobre cuándo comenzará el libre comercio sectorial entre los dos países.

Los controles para las compensaciones y las autorizaciones para importar más unidades se calcularán por terminal y no como una totalidad.

Se incluirá en la PAC a los autopartistas. Se incluirán acuerdos sectoriales con terceros países, independientemente del Mercosur.

Estas posiciones son las que desde el Ministerio de Economía de Roberto Lavagna y la Secretaría de Industria de Miguel Peirano terminaron de cerrarse en las últimas semanas, y que en el marco de esta IV Cumbre de las Américas de Mar del Plata fueron deslizadas, por ahora informalmente, por parte de representantes de la Cancillería local a los negociadores del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva presentes en este encuentro.

Obviamente, la primera impresión de los visitantes fue negativa ante la propuesta argentina. Sin embargo, los funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores argentino sólo les aseguraron que la propuesta argentina es una oferta definitiva si desde el país vecino se quiere mantener desde enero del próximo año una política sectorial común. En teoría, desde enero de 2006, las terminales de ambos países hubieran podido importar y exportar libremente unidades. Sin embargo, y por decisión de Lavagna, esta posibilidad había sido descartada ya desde 2004. Sin embargo, desde el lado brasileño quedaba la duda sobre si en realidad lo que proponía la Argentina era una nueva fecha de comienzo del libre comercio, incógnita que ahora quedó definitivamente develada: para el país, esta alternativa ya no es negociable. En tanto, hasta ahora la medición sobre el desbalance entre importaciones y exportaciones, y como consecuencia la posibilidad de compensar cuando el saldo era negativo para alguno de los dos países, se tomaba como un número absoluto dentro del sector. A partir del año próximo, si hay acuerdo, el cálculo será por cada terminal, y sólo si ésta tiene exportaciones suficientes en algún momento podrá luego acceder al beneficio. Fuentes del sector automotor aseguraban que esta medida puede beneficiar al rubro en general, pero perjudicar sensiblemente a algunas terminales que no están produciendo a pleno en la Argentina o que utilizan las plantas para producir motores y no unidades terminadas.

Precisamente, aseguran dentro del gobierno argentino, esta realidad es lo que impulsa la medida: una restricción de este tipo debería fomentar la decisión de las casas centrales de las automotrices para volver a producir vehículos dentro del país.

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