El secretario de Finanzas Hernán Lorenzino aunque cansado y con pie en el avión (a partir del jueves estará en Canadá en representación del ministro de Economía) concedió un reportaje donde expresó su satisfacción por el resultado del canje para holdouts, y anticipó cuáles son los pasos a seguir en el terreno legal para concluir con esta operación. Lorenzino confirmó que la Argentina solicitará a los tribunales de las diferentes plazas internacionales que se clausure la vía para impedir al país "desarrollarse normalmente en términos financieros por una minoría de acreedores que no han aceptado la solución que una enorme mayoría de acreedores sí aceptó".
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Hernán Lorenzino: Estamos muy satisfechos con el resultado del canje; fue una operación complicada pero que llegó a buen puerto. el nivel de aceptación estuvo por encima del 66% con lo cual superó ampliamente las expectativas que teníamos. ahora viene una etapa de conciliación que va a tomar unos días, aunque, cabe aclarar que los datos finales no van a modificarse sustancialmente. Desde el principio dijimos que esta no es una operación diseñada para fondos buitre, así que si uno aísla el efecto de los fondos buitre, el porcentaje de aceptación incluso puede ser considerado muy superior, rozando el 88%. Pues si a los 18.300 millones de dólares de deuda universo de esta operación, se netea los 4.500 millones de dólares que son lo que está en juicio, el 92% (en conjunto los que participaron en 2005 con los de 2010) aceptó la propuesta mientras que estos acreedores más litigiosos están buscando solución distinta e intentando cobrar el 100% de la totalidad. Es que los acreedores más litigiosos, que no participaron de esta oferta, no participaran en el futuro en ninguna negociación con Argentina, pues su única pretensión es cobrar la totalidad, su estrategia es absolutamente judicial y en desmedro de los demás acreedores.
P.: ¿Por tipo de bonista cómo fue el nivel de aceptación?
H.L.: Es imposible tener una radiografía absolutamente completa y perfecta de la distribución de las tenencias en este universo de acreedores, pero 18.300 millones de dólares que es el total de la deuda a reestructurar, de ellos aproximadamente 8.500 millones de dólares sabíamos que estaban en tenedores institucionales, unos 4.500 millones son los denominados fondos buitre, los acreedores minoristas, hablamos de 5.300 millones, es nuestra estimación en base a información que nos dieron las propias asociaciones de tenedores, 4.300 millones en Italia y el resto en otras jurisdicciones. Podemos llegar a las siguientes conclusiones: en minoristas: prácticamente el 100% de los tenedores institucionales de más de 100 millones de dólares entraron al canje en la primera etapa. Un 75% de los minoristas en Italia han participado de la oferta, lo que demuestra un éxito muy importante en una plaza donde en 2005 no fuimos suficientemente exitosos, y esto de alguna manera debilita los planteos en la justicia no solamente por las acciones de clase sino también a través de los tribunales arbitrales, que es una historia que no ha comenzado porque todavía no se ha pronunciado el tribunal sobre su jurisdicción. Uno de los resultados concreto del canje es que al menos la posición de los acreedores que buscaban esa vía queda debilitada. Queda un 36% de participación de otras plazas con mucha diferencia. Alemania donde la participación fue muy alta, en Japón prácticamente el 100% y hay otras jurisdicciones menos relevantes como Suiza. Ahí creemos que fue porque -a diferencia de 2005- uno de los requisitos de este canje fue la necesidad de identificarse. Argentina pedía datos de quienes participaban, si estaban o no en juicio, para que una vez cerrado el canje -es la etapa que viene ahora- podamos clarificar la real situación de Argentina.
P. ¿Uno de los objetivos ahora será individualizar quiénes están litigando?
H.L.: Lo primero que se va a ser es desglosar cómo queda la situación después del canje. Tenemos evidencia de que muchos acreedores pequeños y medianos que hoy están en juicio han participado del canje, por lo que han renunciado a esas acciones, con lo cual hay que ordenar la real magnitud de la situación judicial. Seguramente de ahí va a surgir que las únicas demandas que quedan vigentes después del canje van a ser las que mencioné que no fueron objetivo de esta transacción y que no tuvieron interés en participar
P. ¿Considera que a nivel minorista fue un éxito el canje?
H.L.: A nivel minorista no tengo dudas de que el canje también fue exitoso. Supongo que en no menos de 15 días vamos a tener los datos precisos porque estamos hablando de cientos de miles de inversores que han participado, solamente en Italia los minoristas superan los 115.000.
P.¿Qué pasa si un inversor quiere ingresar ahora?
H.L.: La oferta estuvo abierta durante un mes y medio. Es inédito en este tipo de transacciones, pero ha sido un acierto de la Presidenta, por la complejidad que ha tenido la operación, haber tomado esta decisión de extender el período de participación. Fue un período suficientemente largo para que todos tuvieran la posibilidad y por eso la oferta ha caducado ayer, cerró. Si en el futuro las circunstancias cambiaran e hicieran repensar esta cuestión, será cuestión de analizarlo. Hoy no.
P. ¿Cuánto queda de deuda reconocida? La deuda no reconocida es unos 30.000 millones de dólares.
H.L. Esa cifra es compatible con los 18.000 millones de los que habló hoy (por ayer) el ministro de Economía. La explicación técnica a esa diferencia es la siguiente: la deuda se expresa a un período determinado de tiempo, los casi 30.000 millones corresponden a capital de deuda no ingresada al canje del 2005, intereses devengados y no pagados por Argentina entre la fecha en que Argentina hizo un pago en cada uno de los casos -estamos hablando de 152 especies- hasta el 31/12/2009, la última fecha de publicación del stock de deuda. Si retrotraemos esa deuda a 2003, fecha de emisión de los bonos entregados como consecuencia del canje, y solamente en términos de capital, esa deuda expresada al 31/12/2003 equivale a 18.300 millones de dólares de capital, no de intereses.
P.¿Qué pasa con los 10.000 millones de dólares?
H.L.: Fueron reconocidos con un título, Global 17.Con una quita muy importante, Argentina reconoció esos intereses devengados entre 2003 y 2010 mediante la emisión de un título que vence en 2017. En términos nominales Argentina reconoció concretamente 942 millones de dólares de un monto de intereses de aproximadamente unos 6.000 millones de dólares.
P.: ¿Entonces en cuánto queda la deuda externa?
H.L.:Luego del canje y en virtud del porcentaje de participación, con el universo de deuda elegible de 18.300 millones de dólares, con una participación de unos 12.000 millones, el monto que queda en términos de capital es de aproximadamente 6.000 millones de dólares.
P. ¿Qué parámetros podría tomar un juez como Griesa para dar la razón al reclamo de un bonista?
H.L.: Una de las cuestiones que trajo aparejado el default de Argentina del 2001 fue la falta de reglas internacionales de quiebras de países. No hay un antecedente normativo ni de jurisprudencia sobre qué pasa en un país, cómo considerar una reestructuración de deuda soberana equitativo para todos los tenedores, ni reglas establecidas respecto cómo terminar un tema de esta naturaleza. La posición de Argentina será que si el nivel de participación de más del 92% de total de acreedores han aceptado es demostrativo de la equidad de la propuesta que Argentina ha llevado al mercado. En base a este supuesto es que Argentina va a solicitar a la justicia en los lugares donde sea necesaria no el desconocimiento de los derechos de acreedores que no participaron sino va a solicitar clausurar la posibilidad de que el país sea impedido de desarrollarse normalmente en términos financieros por una minoría de acreedores que no han aceptado la solución que una enorme mayoría de acreedores aceptaron.
P. ¿Esta posición cree que es visualilzada por los mercados?
H.L.: Desde el punto de vista de los mercados, creo que han reconocido y seguirán reconociendo la voluntad de pago y capacidad de pago de Argentina. El mercado sabrá reconocer que esta tarea se ha cumplido y el resultado es positivo, y seguramente darán vuelta la página y mirarán para adelante, a lo que es una oportunidad de inversión importante. No estoy pensando en el Estado sino en la economía. Argentina ofrece oportunidades de inversión en la economía real, en empresas, en acciones de empresas, hay muchos proyectos para avanzar. Estoy seguro de que el canje va a ser funcional en ese sentido. Hoy los emergentes son más atractivos que los desarrollados. Argentina no es una excepción en ese sentido. Hoy las luces apuntan tal vez a Brasil y a otros emergentes, pero Argentina puede competir perfectamente. Es cuestión de que el foco de atención se ponga menos en problemas del pasado y más en la realidades de hoy.
P. Ahora vendrá la etapa de negociar con el Club de Paris?
H.L.: Como dijo el ministro, lo importante es que desde 2003 las soluciones se piensan desde adentro para adentro, y no desde afuera para afuera. Y el club de París no va a ser la excepción. Siempre la voluntad de Argentina ha sido encontrar una solución y lo seguiremos haciendo en la medida que resuelva temas para Argentina.
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