En el segundo trimestre del año, el crecimiento había sido de 3,3%.
Los analistas temían que la economía estadounidense acusara el golpe tras el paso de los ciclones Katrina y Rita por el sur del país a fines del verano boreal.
El impacto de las catástrofes naturales se hizo sentir en los índices de precios del consumo y la producción, indicadores del nivel de inflación: en setiembre registraron aumentos netos, alentados por el alza de los precios de la energía.
Sin embargo, el índice de base de la inflación- que no incluye los precios de la energía ni de la alimentación-aumentó 1,3% en el período, contra 1,7% antes, el menor incremento trimestral desde el segundo trimestre de 2003.
Se espera que tras su reunión, los gobernadores de la Fed vuelvan a mencionar a través de un comunicado la necesidad de continuar con la restricción monetaria «a un ritmo mesurado», como suelen calificar los progresivos aumentos de tasas realizados desde junio de 2004.