«Es una pena, porque Brasil va en la dirección correcta», comentó Blasque, cuya compañía, filial del fabricante estadounidense de lámparas SLI Inc., aumentó las exportaciones a EE.UU. desde la devaluación del real brasileño el año pasado. «Una guerra corta podría no afectar tanto, pero una guerra larga podría ser muy grave.»
En Brasil, la guerra obstaculizaría los planes del gobierno de bajar las tasas de interés para impulsar el crecimiento. El director general del Banco Central,
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