6 de octubre 2005 - 00:00

Habría que importar más gasoil

La dificultad creciente para satisfacer la demanda de gasoil puede derivar en la necesidad de importar mayores cantidades a las que debieron adquirirse en el exterior entre abril y junio de este año durante la cosecha de soja. Este fue uno de los principales temas de debate en la jornada de ayer en la VI Exposición de Petróleo y Gas.

Daniel Risso, presidente de la Cámara de la Industria del Petróleo, dijo que las refinerías están al tope de la utilización de la capacidad instalada y que como consecuencia de esa situación, la oferta de combustibles, en particular la de gasoil, depende de la oferta de petróleo liviano, la que, según dijo, se encuentra en continuo descenso.

Esta situación obedece a los siguientes hechos:

• Las refinerías sin petróleo propio lo compran en el mercado local al precio internacional neto de retenciones.

• Las petroleras sin refinería que tienen petróleo liviano (el más caro) prefieren exportar sobre todo porque las que producen ese tipo de crudo son las ubicadas en la zona de Tierra del Fuego, donde no se pagan retenciones.

• Para extraer más cantidad de gasoil, siguiendo la tendencia de la demanda, las refinerías no integradas necesitan petróleo liviano. Si quieren aumentar la oferta con petróleo pesado, tendrían que realizar inversiones en las plantas.

Según dijo Risso, « inversiones en mayor capacidad de conversión o de mayor procesamiento de crudos pesados para aumentar la oferta local de gasoil exigen condiciones de negocio claras y estables a largo plazo». Esto refiere en primer lugar al virtual congelamiento del precio de los combustibles que no tiene variantes desde hace más de un año, y no refleja la cotización internacional del petróleo y derivados.

• Rebalanceo

Alfredo Pochintesta, también de la Cámara del Industria Petrolera, destacó «el claro y continuo recupero de la demanda de combustibles acompañando el crecimiento de la economía», y coincidió en que «si siguen vigentes las actuales circunstancias, la brecha entre demanda y producción debería satisfacerse con importaciones crecientes de gasoil». Propuso «un rebalanceo impositivo para resolver el desfase entre oferta y demanda», de modo que a menor impuesto,el público adquiera más nafta, y con más tributo, se desaliente la compra de gasoil.

Por último, el titular de Shell, Juan José Aranguren, que actuó como moderador del debate, se refirió, sin mención directa, al ingreso de Petróleos de Venezuela en condiciones favorables al mercado argentino por contar desde ya con petróleo de Repsol. Dijo que «la industria petrolera necesita despegarse del corto plazo y planificar el perfil que permita un futuro sostenible, donde las inversiones por atraer no sean simplemente dirigidas a reemplazar jugadores, sino a convocar a nuevos competidores que respondan a un crecimiento de la torta».

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