4 de junio 2002 - 00:00

Hay optimismo de Economía por detener al dólar

«Con este plan conseguiremos frenar el dólar.» La afirmación corrió por cuenta del secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, durante una teleconferencia que al mediodía de Buenos Aires ofreció para inversores locales y también para acreedores de los Estados Unidos y de Europa.

Uno de los puntos más polémicos de la exposición estuvo vinculado con la política futura que el Banco Central tendrá con los redescuentos para auxiliar a la banca: «Habrá una política mucho más dura para otorgar redescuentos», que ya suman los $ 19.000 millones.

Según la visión de Economía, ya existen alternativas legales para responder en caso de caída de un banco, a través del aporte de SEDESA (Seguro de Depósitos SA) o mediante la entrega de un bono en pesos en caso de que no haya más dinero líquido.

En inglés y con la posibilidad de responder una serie de preguntas, el funcionario aseguró que «para restaurar la credibilidad de la Argentina, es fundamental mantener el precio del dólar bajo control». En ese sentido, indicó que las nuevas reglas del «corralito» no provocarán un desborde monetario.

Entre otras cuestiones, aseguró que el menú optativo para los ahorristas frenará los amparos, lo cual elimina uno de los focos principales de presión sobre el dólar. «Nuestras consultas entre expertos en temas legales nos indican que habrá un aval para que los bancos puedan entregarles bonos a los ahorristas que ganen amparos», señaló.

A continuación, los principales párrafos de la exposición de Nielsen:

• No tenemos nada entre el «corralito» y el dólar. Por eso, un objetivo principal de nuestra política es ofrecer nuevos instrumentos para que el ahorrista pueda optar en vez de comprar dólares directamente.


• Si hubiéramos dejado todos los depósitos reprogramados como están sería una bomba de tiempo. El año que viene los
bancos deberían pagar $ 10.000 millones y en el año 2004 otros $ 15.000 millones.

• La idea es que la desprogramación de depósitos sirva para incentivar actividades productivas, minimizando el riesgo de que el dinero pase a la vista
.

Lo que armamos no es sólo un plan económico. También implica abarcar áreas como la cuestión legal, política y social.

• El mercado de capitales será clave para la recuperación del crédito en el país, ya que por un tiempo los bancos no estarán en condiciones de otorgar nuevo financiamiento
.

El plan para salir del «corralito» es optativo por varios motivos. En primer lugar, de otra forma no sería aceptado por el Congreso y necesitamos el aval legislativo.

• Debemos evitar el problema que tuvimos hasta ahora, que es un sistema financiero que requiere una gran expansión de la masa monetaria por culpa de la expansión. Hubo una política flexible por parte del Banco Central, pero esto lo vamos a cambiar
.

La desprogramación de los depósitos para realizar compras se hará en forma muy cuidadosa y siempre de acuerdo al programa monetario.

• Este esquema de bonos optativos para el público es la que mejor se adapta para un apoyo por parte de la Corte. Así estaríamos cortando los fallos favorables a los amparos que presentan los ahorristas, que fueron una fuente importante de presión sobre el dólar. Se fueron por esta vía $ 2.400 millones
.

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