Los ahorristas con BODEN 2012 cobrarán desde hoy 2.345 millones de dólares por el pago de capital e intereses. Se trata de un título entregado a partir de 2002 a los afectados por el «corralito» y sus derivaciones posteriores. Normalmente, el gobierno hubiera aprovechado la ocasión para ofrecer a ahorristas que cobran la posibilidad de reinvertirlos en un nuevo título de deuda. Pero para evitar un fracaso seguro, directamente no se hizo ninguna oferta. Lo que sí se puede deducir es que la inmensa mayoría optará por conservar los dólares que les acreditarán. Al fin y al cabo basta mirar el patrón de conducta de las últimas tres jornadas en las que la preferencia por el dólar obligó al Banco Central a vender más divisas.
El dólar está tan demandado como en los días de conflicto con el agro. Los bonos han quedado relegados y los operadores entran y salen de esta plaza sólo para especular. Como resultado, el riesgopaís volvió a subir, quedando el viernes en 625 puntos básicos, un incremento de 2,12%.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Después de la conferencia de prensa del sábado, algo les quedó claro a los que están en el mercado: sólo va a cambiar la imagen presidencial, que tendrá modos más amables de comunicarse. La economía seguirá igual, el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, está confirmado y se seguirá dudando de los índices de inflación del INDEC.
Ante esta realidad, los que no tienen el poder de entrar y salir rápido de los mercados de bonos o la capacidad de tomar seguros de cambio para hacer depósitos en pesos a plazo fijo se refugian en el dólar.
Por eso, cada día de la semana pasada se negociaron más divisas que el anterior hasta llegar al viernes, donde en el Forex-MAE, el principal mercado mayorista, se hicieron u$s 484 millones, el doble de lo que se había operado el lunes.
En el MEC, la plaza de los corredores de cambio que abastece una parte del mercado minorista, se operaron u$s 232 millones. Cada vez que este mercado se pone por encima de los u$s 200 millones, significa que las casas de cambio están abarrotadas de público. Por eso el viernes el dólar hubo que pagarlo $ 3,06, un centavo más que el jueves y dos centavos más que el miércoles.
En el mercado mayorista cerró a $ 3,041. Si bien el Banco Central desea que suba gradualmente, esta vez tuvo que vender más de u$s 200 millones para frenar la escalada, ya que los «bid» (demanda) de las pantallas estaban plenos, en contraste con el «offer», que estaba casi vacío.
Los fines de mes también subieron y el Central fue vendedor por más de u$s 60 millones, lo que suavizó las subas de la divisa.
Perspectiva
Fin de agosto en el Rofex subió 0,07% a $ 3,047, mientras que fin de año vale $ 3,106.
No cabe duda de que después de lo que ocurrió el fin de semana, cuando quedaron sepultadas las esperanzas de cambios, el dólar va a estar más buscado aún. La oferta seguirá estancada porque los exportadores se resisten a liquidar divisas por las normas del gobierno de aplicar retenciones retroactivas.
Los bonos no son una opción para descomprimir la demanda de dólares. Los títulos en divisas siguen bajando y se están utilizando sólo para enviar dólares al exterior, no como inversión. Es tan fuerte la baja que hay bonos que hoy tienen una tasa de retorno de 15,50% en dólares. A pesar de dar el rendimiento más alto del mundo, no son buscados por los inversores.
Los bonos en pesos tienen el estigma del INDEC, y el mercado no los toma en serio. Por eso tuvieron fuertes retrocesos el viernes y esta semana pueden continuar en baja.
El gobierno sigue eludiendo las medidas que debe tomar para bajar la inflación. La única herramienta que utiliza son los índices de Moreno. El mercado le está advirtiendo con sus movimientos lo que cree que va a pasar.
Dejá tu comentario