La inflación en España registró una nueva subida en septiembre para alcanzar el 4% en un año, lo que supone el nivel más elevado desde septiembre de 2008, según una primera estimación publicada el miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
En un mes, el índice de los precios de consumo armonizado (IPCA), que permite las comparaciones con otros países de la zona euro, aumentó en 0,7 puntos, añadió el INE en un comunicado.
De acuerdo al organismo público, esta progresión se explica principalmente por el alza de los precios de la electricidad, que se dispararon en las últimas semanas empujados por el aumento de las tarifas del gas en los mercados mundiales. La subida de la inflación responde igualmente al precio de los paquetes turísticos, que bajaron menos que el año pasado.
La inflación comenzó a repuntar a comienzos de año en España, como en el resto de la Unión Europea, tras haber permanecido en territorio negativo durante la mayor parte del año 2020 debido al impacto económico del confinamiento.
Por ello, el Banco Central Europeo (BCE) presentó en septiembre sus previsiones de inflación en la zona euro de 2021, para incluir así la recuperación económica tras el impacto de la pandemia. Según el instituto monetario, el alza de los precios, que alcanzó el 3% en agosto, debería llegar al 2,2% en su tasa anual, frente al 1,9% estimado anteriormente. En ese caso, la inflación superaría así el objetivo a medio plazo del BCE, fijado en el 2%.
En agosto, Eurostat, la agencia de estadística de la Unión Europea, informó que la inflación anual de la zona euro fue de 3%, el mayor registro desde noviembre de 2011. El rubro de Energía, nuevamente fue el que más subió mientras que los servicios solo lo hicieron el 1,1%. Mientras que la suba de los precios en Alemania y España fue superior al promedio de la zona euro, en Italia y Francia fue inferior.
Recientemente, la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, consideró que la inflación de la eurozona mantendrá una tendencia alcista durante los próximos meses, pero apuntó que ese incremento en el índice de precios al consumidor es temporal. “Una serie de factores están impulsando la inflación. El impacto de estos debería disiparse en el transcurso del próximo año”, afirmó Lagarde.
Pese al intento de llevar tranquilidad, Europa se preocupa por el impacto que puede tener el aumento de la inflación. La zona euro creció a un ritmo intensamente menor en septiembre debido a que los precios pagados alcanzan máximos en 21 años. A esto se suma el pico de la demanda en el segundo trimestre, los cuellos de botella en las cadenas de suministro y la preocupación en torno a la persistente pandemia.
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