La Unión Europea advirtió que los precios del petróleo y el gas se mantendrán por encima de los niveles previos a la guerra con Irán al menos hasta finales de 2027, en medio de la persistente crisis energética provocada por el conflicto en Medio Oriente y las tensiones sobre el estrecho de Ormuz.
La Unión Europea prevé petróleo y gas más caros hasta 2027 por la guerra en Medio Oriente
La advertencia fue realizada por funcionarios europeos durante la reunión del Eurogrupo. Además se revisaron al alza las proyecciones de inflación para los próximos años.
-
Wall Street extiende el rebote y el Dow Jones toca récords, mientras que el petróleo retoma las subas
-
El gobierno sigue de cerca la evolución del petróleo ante una nueva decisión sobre los combustibles
El principal factor detrás de la nueva estimación es el fuerte aumento del costo de la energía registrado desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.
La advertencia fue realizada por funcionarios europeos durante la reunión del Eurogrupo realizada en Nicosia, Chipre, donde además se revisaron al alza las proyecciones de inflación para los próximos años.
El principal factor detrás de la nueva estimación es el fuerte aumento del costo de la energía registrado desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.
La UE elevó su previsión de inflación
El comisario de Economía de la Unión Europea, Valdis Dombrovskis, sostuvo que el encarecimiento del petróleo y el gas ya comenzó a trasladarse al resto de la economía europea.
“Prevemos que esta inflación energética se vaya filtrando gradualmente también a distintos sectores de la economía”, afirmó tras el encuentro de ministros de Finanzas de la eurozona.
La UE ahora proyecta una inflación de 3,1% para este año, muy por encima del 1,9% previsto anteriormente.
Para 2027, la estimación oficial ubica la inflación en 2,4%, todavía por encima de la meta del Banco Central Europeo.
Lagarde advirtió sobre los “efectos retardados”
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, señaló que incluso si el conflicto en Medio Oriente terminara en el corto plazo, los efectos sobre precios continuarían durante un tiempo prolongado.
“Aun si el conflicto terminara ahora, los efectos retardados harían que los precios de los bienes permanecieran elevados”, afirmó.
“Y probablemente sea un hecho que los niveles de precios serán más altos al final de esta crisis, cuando veamos su final”, agregó.
Lagarde sostuvo además que el BCE mantendrá una política de seguimiento permanente sobre la evolución energética y sus consecuencias sobre la inflación europea.
El estrecho de Ormuz sigue en el centro de la crisis
Uno de los principales focos de preocupación para Europa continúa siendo el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas.
El presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, sostuvo que el final de la crisis implicaría recuperar la libre navegación en esa vía estratégica y eliminar las restricciones y costos adicionales generados por el conflicto.
La guerra provocó fuertes alteraciones en el tránsito marítimo internacional, aumentos en seguros navales, demoras logísticas y subas en los costos energéticos globales.
Menor crecimiento económico en Europa
El impacto energético también comenzó a reflejarse en las perspectivas de crecimiento de la eurozona.
Según las nuevas estimaciones oficiales, la economía del bloque crecerá apenas 0,9% este año y 1,2% en 2027.
Las cifras representan una desaceleración respecto de las proyecciones anteriores, aunque desde Bruselas descartaron por ahora un escenario recesivo.
“Estamos claramente lejos de un escenario de recesión”, sostuvo Pierrakakis.
El mercado mira al BCE
Las nuevas previsiones inflacionarias comenzaron a alimentar especulaciones sobre posibles subas de tasas por parte del Banco Central Europeo.
Sin embargo, Lagarde evitó anticipar movimientos concretos de política monetaria.
“Seguiremos un enfoque basado en datos y de reunión por reunión para determinar la orientación de política monetaria más adecuada”, afirmó.
El BCE busca evitar que el shock energético termine consolidando una inflación más persistente dentro de la economía europea.
Mientras tanto, el conflicto en Medio Oriente sigue condicionando los mercados energéticos internacionales y elevando la presión sobre gobiernos, bancos centrales y consumidores en todo el mundo.
- Temas
- Petróleo
- Gas
- Medio Oriente
- Inflación






