El gobierno se sentará a negociar en el juzgado de Thomas Griesa con los bonistas que iniciaron un juicio colectivo en Nueva York. Así lo decidió ayer mediante una carta del abogado que representa a la Argentina, Jonathan Blackman, que responde la intimación de los bonistas con títulos en default que se rigen por la legislación de Nueva York.
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De esta manera, la semana próxima el gobierno se presentará en la audiencia para conciliar un acuerdo. Se espera que la propuesta argentina sea aceptada, ya que beneficiaría tanto al gobierno como a los tenedores de títulos en default.
De los u$s 20.000 millones que no entraron al canje en 2005, u$s 5.500 son bonos que se rigen según la legislación de Nueva York (que iniciaron juicios individuales y que, en algunos casos, obtuvieron sentencia). Pero, además de esos casos, por u$s 3.100 millones se comenzó un «class action», que es un juicio colectivo similar a la convocatoria de acreedores. Es dentro de ese esquema que el gobierno se va a sentar a negociar con estos bonistas.
A los u$s 10.000 millones en títulos que Barclays Capital, Deutsche Bank y Citigroup cuentan para el canje, se sumarían los u$s 3.100 millones del «class action» de Nueva York. Así, el monto de u$s 13.100 millones aseguraría una aceptación de 65,5% de la propuesta del gobierno. En el canje de 2005, 76% del total de bonos en default entró al canje de la deuda.
El «class action» es un juicio colectivo en el que se toma uno o varios casos como ejemplo del daño provocado por un determinado hecho. Dentro de los pasos está el que invita a quienes, afectados por el perjuicio, decidan abandonar la demanda judicial iniciada en forma grupal. En cambio, los que optan por quedarse dentro de esta vía no pueden llegar a un acuerdo por fuera del «class action». Es así como, para la Argentina la única manera de pactar con estos bonistas es bajo la supervisión del juez neoyorquino Griesa.
Sorprendido por la respuesta de Blackman, Pablo Giancaterino, abogado argentino que junto a Guillermo Gleizer y al estudio norteamericano Proskauer Rose llevan adelante la demanda de los bonistas en Nueva York, sostuvo: «Esperábamos una batalla legal, pero sabíamos que nos amparaba la ley. Hasta ahora, no había habido un acercamiento de estas características».
Los que todavía quedarían fuera del recuento de bonistas que aceptarían entrar al canje anunciado por el gobierno el lunes son los fondos buitre como el NML, de Elliot, o EM, de Kennet Dart.
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