21 de noviembre 2001 - 00:00

Insiste UIA con su plan para reactivar

La Unión Industrial Argentina (UIA) propuso ayer un shock de demanda que permita al país salir del estancamiento, la creación de un «Banco de Reconversión Industrial» que brinde apoyo a sectores y regiones, y la necesidad de «encontrar consensos básicos que permitan generar un país viable».

Entre las propuestas de la central fabril tendientes a alentar la demanda figuran: «una redistribución del ingreso, crear un sueldo para desocupados, rebajar el precio de los medicamentos, no afectar el poder adquisitivo de salarios y jubilaciones, y aplicar políticas de compre nacional».

La UIA presentó una propuesta de crecimiento que incluye «disminuir el costo de los servicios, las tasas de interés y la presión impositiva sobre el sector productivo, y mejorar el tipo de cambio real mediante una suba de aranceles y reintegros».

La presentación fue realizada por el presidente de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, en el marco de la VII Conferencia Industrial Argentina, y se basa en la exposición realizada por la central fabril en Washington ante el Banco Interamericano de Desarrollo.

De Mendiguren dijo que la UIA «apoya la reestructuración de la deuda encarada por el gobierno», y consideró que la Argentina «no puede devaluar, pero hay que entender el problema que tenemos con el tipo de cambio, en especial cuando Brasil tiene una ventaja cuatro a uno con nuestra industria».

Semejanza

La propuesta de la UIA se asemeja al Banco Industrial de Brasil que pasó de financiar emprendimientos por u$s 24.700 millones en 1997 a u$s 45.200 millones en 2000. El titular de la UIA señaló, además, la necesidad de «reformular el sistema financiero, con el objetivo de incorporar el creciente mercado informal de crédito que encarece los costos financieros, crear un banco de reconversión industrial que brinde apoyo a sectores y regiones, y aplicar menores niveles de encajes y créditos dirigidos al sector productivo».

De Mendiguren recordó que «cuando el riesgo-país subió, la tasa de interés promedio para PyMEs subió, pero cuando bajó, la tasa no lo hizo en la misma forma», y se quejó porque «los servicios privados aumentaron 73%» mientras los precios industriales se deflacionaron.

«La Argentina tiene una vulnerabilidad externa muy importante: desde 1992, la deuda aumentó 124%, el pago de intereses creció 245%, y el giro de dividendos subió 104%», señaló el titular de la UIA.

Puntualizó que la Argentina «necesita de divisas y recursos para afrontar estos compromisos debido a una política que discrimina contra el sector de bienes transables.

El titular de la UIA señaló que la Argentina «no sólo tiene un problema financiero, sino también de insolvencia externa», y enfatizó que el país «debe resolver cómo crece, exporta y genera dólares genuinos para hacer frente a estos compromisos que ya estaban asumidos».

Vulnerabilidad

De Mendiguren señaló que «el modelo de política económica de los '90 generó un tipo de crecimiento que profundizó la vulnerabilidad social».

Subrayó que «la manifestación más visible de la crisis del empleo es el fuerte aumento en el número de personas en situación de pobreza, que ya alcanza a más de 30% de la población total: 13 millones».

También alertó sobre la existencia de una gran «vulnerabilidad fiscal» y puntualizó que la reforma del sistema previsional «ha sido también gran responsable del desequilibrio» en las cuentas públicas.

Asimismo, dijo que la reforma previsional que dio origen a las AFJP generó un desfinanciamiento de $ 40.000 millones desde su creación, hizo que los trabajadores perdieran parte de sus aportes por las elevadas comisiones e impidió crear un mercado de capitales».

El titular de la UIA consideró necesario «definir una estrategia de inserción internacional, priorizando el valor agregado, el empleo y el desarrollo regional» y en el seno del Mercosur «compensar diferencias cambiarias con aranceles y reintegros móviles».

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