En realidad los lineamientos generales del acuerdo, por lo menos en las telas denim, que concentran 70% del problema, ya estarían definidos. Brasil controlaría con la intervención del gobierno de Lula los envíos de no más de 15 millones de metros de tela durante 2004; y luego de la firma del acuerdo la Argentina anunciaría que no aplica las licencias. Para oficializar el acuerdo, siempre que las negociaciones de los privados lleguen a buen término, se esperaría además que Dumont vuelva a Buenos Aires y se encuentre con el ministro Lavagna. La diplomacia indica que si fue el ministro el que anunció las restricciones, también debe ser él quien las desmantele públicamente. Se confía además en que un acuerdo entre los productores textiles sería el inicio de una serie de encuentros entre los privados para que sean ellos los que resuelvan los conflictos bilaterales comerciales.
Mientras esta cuestión se define, y hasta que la Argentina no desmantele las restricciones, Brasil ya tiene su propia estrategia planteada. En las manos de Fortes se encuentra el fallo del laudo arbitral del
Dejá tu comentario