Se multiplicaron en las últimas horas las recusaciones contra el juez de la Corte Suprema, Antonio Boggiano, tras conocerse el borrador del voto contradolarizador que el viernes anticipó este diario. Las agrupaciones que representan a los ahorristas calificaron de «inviable» y «caótica» la posibilidad de que el Tribunal vaya en contra de los fallos en los que consideró inconstitucional la pesificación de depósitos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Desde la Asociación de Damnificados por la Pesificación y el Default (ADAPD), señalaron ayer que el voto de Boggiano también afectaría a los tenedores de bonos, ya que «busca justificar como legales, por la emergencia económica, tanto la pesificación a $ 1,40 más CER de los ahorros y de los títulos como el hecho de que el Estado haya decidido suspender los pagos».
Por su parte, el abogado José María Estévez Cambra, representante de los ahorristas, pidió hoy el apartamiento de Boggiano. Consideró que si prospera el voto de Boggiano en contra de la redolarización «la ciudadanía podría emplear la violencia para defender sus derechos», tal como a su criterio lo prevé el artículo 2470 del Código Civil.
Además, sostuvo que si el juez no se excusa de intervenir en esos expedientes podría ser «pasible de juicio político». De la presentación ante la Corte, el letrado también recordó que la Corte ya declaró la inconstitucionalidad de las normas que impusieron el «corralito financiero» y la pesificación, cuando trató los casos «Smith» y «San Luis».
Por otra parte, los amparos favorables a los ahorristas desde enero de 2002 hasta el 3 de octubre pasado (último dato develado por el Banco Central) ya ascienden a los $ 14.900 millones. En total, se beneficiaron con estas medidas judiciales 209.000 depositantes.
• Tendencia peligrosa
Un fenómeno que se está multiplicando desde mediados de este año pasa por los denominados «amparos de segunda generación». Consisten en medidas cautelares que favorecen a los ahorristas que ya cobraron sus depósitos a $ 1,40 más CER o incluso que vendieron sus fondos que habían quedado reprogramados. Aún ya habiendo dispuesto del dinero, algunos jueces están determinando que el ahorrista tiene derecho a cobrar lo original-mente depositado en el banco, aún cuando se hubiese llevado por voluntad propia los fondos pesificados.
Se trata de una tendencia peligrosa, ya que podrían sumarse miles de demandas de aquellos ahorristas que en su momento aceptaron llevarse los fondos pesificados y no efectuar presentaciones legales.
Dejá tu comentario