El grupo IRSA, propiedad del empresario Eduardo Elsztain, informó el viernes pasado a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires que el Tribunal de Distrito en Tel Aviv decretó la insolvencia y ordenó la liquidación de IDBD, el holding con el que realiza inversiones en Israel, luego de no haber llegado a un acuerdo con sus acreedores en torno de una deuda.
IRSA: le decretaron la quiebra a su holding en Israel por incumplir deudas
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Ahora la empresa analiza apelar hoy mismo el fallo, considerando que se trata de una primera instancia y no una sentencia definitiva.
A través de IRSA, Elsztain es dueño de los principales shopping centers del país. A su vez, el grupo tiene bajo su órbita a tres hoteles de lujo, Llao Llao, Libertador e Intercontinental. Y es propietario de edificios de oficinas, aunque en este último sector comenzó a desprenderse de inversiones en los últimos meses.
El holding IDBD, que se encontraba en concurso de acreedores, es la firma dueña de los activos que tiene IRSA en Israel. Es uno de los mayores grupos económicos de ese país y entre sus negocios incluye supermercados, cadenas de farmacias, compañías de seguros, empresas de telefonía, edificios de oficinas y hasta una línea aérea.
A través de un comunicado, IRSA aseguró a los accionistas argentinos que los “estados financieros individuales la inversión en IDBD y DIC al 30 de junio de 2020 se encuentra valuada en cero” por lo que no generaría pérdidas adicionales. DIC es Discount Investment Company, el vehículo a través del cual es dueña de los activos en Israel.
Según informaron en el comunicado, IDBD estaba manteniendo negociaciones con los acreedores para reestructurar su deuda financiera. Actualmente la empresa tiene una deuda que supera los u$s500 millones, y para fin de mes, tenía que pagar capital e interés por casi u$s50 millones, que no cumplió.
Desde la compañía buscaron quitarle dramatismo a la situación: “Esta compleja situación del holding en Israel no afecta las operaciones en Argentina”, explicaron.
De todos modos, observadores del mercado advierten que el corazón de los negocios del grupo está afectado por el impacto de la pandemia. Por un lado, los shopping centers (donde IRSA es el principal jugador del país) siguen cerrados en la región metropolitana (Ciudad de Buenos Aires y GBA) desde que se inició la cuarentena y no han logrado convencer a las autoridades para que permitan la reapertura. Esto le provoca pérdidas millonarias.
Por otro lado, también sufre el costado inmobiliario ya que por la pandemia una gran cantidad de empleados de grandes empresas debieron abandonar las oficinas y pasaron a ejercer trabajo remoto desde sus casas.
IRSA cotiza en las Bolsas de Buenos Aires y en Nueva York. Hoy se sabrá cuánto lo afectará la mala noticia del viernes.




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