Reykjavik (DPA) - El gobierno de Islandia anunció ayer que buscará evitar el derrumbe del sistema bancario de la isla mediante la proclamación del estado de emergencia según explicó el primer ministro, Geir Haarde, ante el Parlamento en Reykjavik, que se disponía a aprobar anoche la medida de excepción.
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Los tres bancos dominantes del mercado financiero islandés, Kaupthing, Landsbanki y Glitnir, «serán adaptados a la nueva situación», dijo el jefe de gobierno. «Para ello estamos dispuestos a tomar el control de los bancos», anticipó Haarde.
El gobierno había anunciado previamente la garantía total de los depósitos bancarios privados y comerciales, después de que se hubiese registrado ayer una paralización completa de las transacciones en la Bolsa de Reykjavik, dispuesta por las autoridades de supervisión financiera.
Estatización
El banco Glitnir sólo pudo ser salvado de la quiebra hace una semana mediante la adquisición por parte del gobierno de 75% de sus acciones, por 600 millones de euros.
Los bancos islandeses se expandieron a gran escala a nivel internacional en los últimos años, adquiriendo dimensiones demasiado grandes para un plan de rescate nacional. Sólo el Kaupthing maneja un volumen crediticio ocho veces mayor que el PBI de Islandia. La isla de 300.000 habitantes se vio afectada ya antes del estallido de la crisis con una tasa de inflación de casi 15% y una tasa de interés de 15,5%. La corona islandesa perdió en los últimos doce meses 70% de su valor respecto del euro. Sólo ayer cayó 12% su cotización.
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