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El Gobierno de Buenos Aires reconoció recientemente que las relaciones con Italia están en su "peor momento" y cuestionó lo que considera un hostigamiento italiano en los organismos multilaterales.
Según una nota difundida por Palazzo Chigi, sede del Ejecutivo de Roma, Berlusconi pidió a Bielsa que su Gobierno afronte "con realismo" la cuestión relativa a los ahorradores italianos que no se han sumado a la oferta publica de canje de la deuda argentina.
La adhesión de los 450.000 ahorradores italianos a esa oferta de canje no llegó al 30 por ciento de la cantidad inicialmente invertida, cifrada en algo más de 14.000 millones de dólares, según la Task Force Argentina (TFA), entidad que reúne en Italia a gran parte de los afectados.
Rafael Bielsa expresó a Berlusconi la intención de su país de superar la delicada fase por la que atraviesan sus relaciones, y citó como ejemplos a seguir para lograrlo las potencialidades existentes en los sectores económico, comercial y cultural.
También subrayó el canciller la importancia para acercar posiciones de seguir fomentando iniciativas bilaterales relevantes, como las que se llevan a cabo actualmente en el campo científico y tecnológico.
El pasado mes de junio, el propio Bielsa y el ministro argentino de Economía, Roberto Lavagna, se reunieron con medio centenar de representantes de asociaciones italianas residentes en Argentina para expresarles sus desavenencias con el Gobierno italiano.
Bilesa señaló entonces que "la actitud del Gobierno italiano es de permanente condena y oposición sistemática" hacia cualquier iniciativa de los organismos multilaterales de crédito que favorezca a Argentina, debido siempre al problema del canje de la deuda, que encontró en Italia una férrea resistencia.