El viceministro de Economía, José Luis Daza, reconoció que el crecimiento económico de Argentina es "menor al esperado", aunque avizora señales positivas y asegura que es difícil encontrar un país en el mundo con el potencial de Argentina. Además, sostuvo que hay mucha impaciencia entre los argentinos.
En el marco del 16° Foro de ABECEB, la mano derecha de Luis Caputo admitió que la calidad del crecimiento es baja, teniendo en cuenta las condiciones que el Gobierno generó a partir de los cambios regulatorios. Aun así, advierte que "levemente se está empezando a recuperar el crédito y la masa laboral", lo cual le permite recuperar el optimismo que tenía allá por febrero de este año.
En el largo plazo, el funcionario asegura que "es difícil ver en el mundo algo con más potencial que la Argentina"."La Argentina cambió para siempre", sentenció.
En ese sentido, puso el ejemplo de su país de origen, Chile, al recordar que no siempre se caracterizó por mantener las políticas de Estado, más allá del signo político del gobierno de turno. Al respecto, marcó como punto de quiebre el referéndum que terminó con la dictadura de Augusto Pinochet. Según su visión, el mérito de la concertación de "centroizquierda" que gobernó después fue sostener medidas pro mercado que había aplicado la derecha.
El viceministro de Economía aseguró que las inversiones en Argentina tienen un potencial mayor al que se vio en Chile
La inversión fue uno de los tópicos centrales tratados en la entrevista denominada "La visión económica del Gobierno y las perspectivas de crecimiento de Argentina". Sobre este punto, Daza aseveró que "el 96% de lo que está en carpeta está por delante". Por lo tanto, intentó poner paños fríos: "Estamos en la etapa de siembra. Hay una impaciencia muy grande".
Y volvió a poner de ejemplo a Chile: "Me dicen que soy optimista, pero más bien soy realista. El decreto L 600, que fue como el RIGI de Chile, generó en la minería, que fue lo que transformó el país, u$s50.000 millones en 40 años. En Argentina están anunciados $200.000 millones en 10 años".
Para Daza el principal determinante de la inversión en Argentina es la incertidumbre sobre las reglas en las cuales va a operar tu inversión. "Es indudable que hay un miedo a un cambio en las reglas de juego. Somos el país que más tiempo pasó en recesión", plasmó.
Ante la pregunta por la lógica de impaciencia de la gente que le cuesta afrontar sus gastos con el nivel de ingresos actual, el viceministro aseveró que "todo nuestro trabajo es por la empatía, para ayudar a los más pobres, pero sin populismo y sin atajo". "Para eso tenemos que consolidar la estabilización y completar las medidas necesarias para el crecimiento de largo plazo", agregó.
El debate sobre el "derrame" de las exportaciones en el resto de la economía
Previamente, en el Faena Art Center, el vicepresidente del Banco Central (BCRA), Vladimir Werning, había dicho que "la rentabilidad de los exportadores tiene un efecto derrame fuertísimo". Puntualmente, destacó que el impacto en el plano cambiario, ya que "el resto de los sectores ya no tienen que planificar devaluaciones recurrentes" y "por primera vez tenemos un ciclo con crecimiento estructural acompañado por un camino despejado de crisis cambiarias".
El economista agregó que "la tranquilidad que el sector exportador ofrece a los inversores locales no la tuvimos nunca". Respecto de los encadenamientos que generan sectores como la energía y la minería, afirmó que "se está armando un sector de servicios muy fuerte". La declaración se da en medio de los intentos del Gobierno por acercar a las empresas que encabezan los proyectos del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) con el resto del entramado productivo. Si bien no lo reconocen de manera pública, esto refleja que desde Casa Rosada estarían acusando recibo de los efectos negativos de la disparidad sectorial en materia de empleo, en un contexto de baja demanda interna y presión competitiva por el lado de las importaciones.