Stiglitz laureó a Guzmán, castigó a acreedores "obtusos" y reveló cómo será la discusión con el FMI

Economía

El Premio Nobel de Economía y ex profesor del Ministro de Economía reiteró que hubo un grupo de acreedores "obstinados e insensibles" que demoraron el acuerdo y celebró que Guzmán "no firmó un acuerdo que fuera pan para hoy y hambre para mañana".

El premio Nobel de Economía 2001 Joseph Stglitz destacó el rol de Martín Guzmán en la renegociación del a deuda externa, volvió a fustigar a los acreedores que demoraron el acuerdo y advirtió que el ministro “todavía tiene un problema grande con la enorme deuda del FMI” y “muchas reformas” que se necesitan en la Argentina.

En diálogo con la Forbes Argentina, el académico describió cómo se imagina la negociación con el FMI. “Una de las cosas que demostró la última negociación es que la institución cambió, es una institución nueva. No sé si los 20 años que me pasé criticándolos motivaron ese cambio, pero estoy muy contento de que haya habido un cambio, al menos por ahora, y que sea en la dirección correcta. Me alegra mucho que la nueva directora del FMI (Kristalina Georgieva) se defina como la primera directora proveniente de un mercado emergente”.

En ese marco, el Nobel dijo que le “gusta mucho” el rol “constructivo” que asumieron las autoridades del organismo para “destrabar” las negociaciones con los acreedores y que “apoyaran el análisis argentino de la sostenibilidad de la deuda”, además de que “reconocieran que la austeridad nunca es una solución posible”.

Guzmán es el administrador financiero que más sabe de reestructuración de deuda soberana" (Joseph Stiglitz)

Stiglitz reiteró que hubo un grupo de acreedores “obtusos, obstinados e insensibles” que demoraron el acuerdo. “Si hubieran sido más razonables, el acuerdo se habría firmado hace mucho tiempo. De hecho, como sabemos, mientras avanzaban las negociaciones, la economía se iba deteriorando, y obviamente siempre es más fácil partir de una mejor posición. Así que fueron muy obtusos. También fueron obtusos al ignorar las condiciones de sostenibilidad”, sostuvo a Forbes.

“El FMI lo dejó bien en claro”, indicó, y agregó: “En cierta forma fue una negociación peculiar porque la Argentina expuso claramente los parámetros económicos. Presentó el análisis completo. Hasta donde sé, los acreedores no retrucaron en ningún momento. Lo único que podían decir era que querían más. Y yo me cansé de decir: ‘No pueden sacar agua de las piedras’. Me cuesta entender por qué se mostraron tan obtusos, tan testarudos, tan insensibles”, subrayó.

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Joseph Stiglitz visitó el Vaticano y presentó a Martín Guzmán al papa Francisco semanas antes que Alberto Fernández gane las elecciones y lo designe ministro de Economía.

Joseph Stiglitz visitó el Vaticano y presentó a Martín Guzmán al papa Francisco semanas antes que Alberto Fernández gane las elecciones y lo designe ministro de Economía.

Según el experto, los acreedores demoraron porque quedó “expuesta su falta de juicio” al conceder el préstamo hace unos años, durante la gestión de Mauricio Macri. “Eso debe de haber sido muy vergonzoso para ellos. Nadie quiere cometer errores, creo que eso influyó en el debate. Seguro pensaron que fue estúpido haber hecho esos préstamos. Se supone que ellos son los expertos, pero evidentemente no lo son. Obviamente, no lo van a admitir. Así que van a intentar echarle la culpa a otros”, remarcó.

Durante la entrevista Stglitz derrochó elogios para el ministro de Economía.Tengo la enorme suerte de que Martín Guzmán trabajara para mí, primero como postdoctorando, después como colega, como parte de mi equipo de investigación, como colaborador, coautor. Y de que colaborara conmigo en un gran abanico de temas, algunos puramente teóricos. Pero quizás lo más relevante para la situación argentina actual es que trabajamos mucho en el análisis de crisis de deuda y en su reestructuración”, aseguró, al confirmar que también participó de la renegociación.

“El país no podría haber sido más afortunado de tener como encargado de reestructurar la deuda soberana al administrador financiero que más sabe del tema. Es realmente un experto mundial en la materia. Y puso en juego todo ese conocimiento, aunque no fue solo conocimiento, sino también experiencia y también una calma estilo zen para tratar con las actitudes de los acreedores que, digamos, algunos tuvieron una muy mala conducta. Pero él mantuvo el foco en lo que había que hacer y logró el objetivo”, sostuvo.

La misión era llegar a un acuerdo sostenible, esa misión tomó tiempo, pero logró cumplirse"

El profesor estadounidense aseguró que Guzmán es un académico joven y muy respetado y que antes este desafío “pasó de una formación muy teórica a la práctica dura, lo cual no siempre es fácil”.

En esa línea, recordó su experiencia como asesor del ex presidente Bill Clinton y reveló los consejos que le dio a su aprendiz. “Hablamos mucho sobre eso de pasar de la teoría a la gestión, como me pasó a mí con la administración Clinton y después cuando entré al Banco Mundial, que a su vez son dos instituciones muy diferentes, el gobierno de EE.UU. y el Banco Mundial”, relató, y continuó: “Martín tenía cierta noción de lo que era porque ya había estado trabajando bastante en la reestructuración de la deuda europea. No es lo mismo que trabajar para un gobierno o el Banco Mundial, pero sí es una entidad pública. Guzmán trabajó mucho para lograr que la Unión Europea adoptara una serie de medidas para la reestructuración. Así que tuvo que trabajar codo a codo con gobiernos y demás. Así que no es que pasó de los cálculos puramente matemáticos al terreno de la política de golpe”.

Al describir el vínculo que los une y el éxito de la gestión realizada, Stiglitz aseguró que con Guzmán “simpatizan” porque “compartimos distintos intereses”. “Al principio yo era ‘economista matemático’, hacía teoría, igual que él, pero entré en el ámbito académico porque quería contribuir con el mundo, igual que Guzmán. Así que teníamos mucho en común, y la relación fue es muy enriquecedora. Hablamos mucho. Puedo compartirle algunas de mis experiencias. La misión del ministro Guzmán era llegar a un acuerdo sostenible para la Argentina. Esa misión tomó tiempo, pero logró cumplirse”, destacó.

En otro tramo de la entrevista, insistió que el acuerdo se pudo haber alcanzado antes, pero que esa decisión tenía riesgos, incluso por la pandemia. “Se podría haber llegado antes a un acuerdo, pero no hubiera sido tan positivo para la Argentina. Él se mantuvo firme en que no firmaría un acuerdo que no beneficiara a la Argentina, que no fuera sostenible. No firmaría un acuerdo que fuera pan para hoy y hambre para mañana. Vivimos en un mundo muy incierto, lo mínimo que se puede hacer es tratar de lograr un acuerdo que uno sepa que se puede cumplir. Por supuesto que la pandemia complicó mucho más las cosas”.

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La titular del FMI, Kristalina Georgieva, en el seminario

La titular del FMI, Kristalina Georgieva, en el seminario "Nuevas Formas de Solidaridad", junto al Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, y el ministro de Hacienda, Martín Guzmán.

Stiglitz detalló que una de las razones por las que Guzmán tuvo éxito fue que puso sobre la mesa su “compromiso innegable” y “su amor” por el país, que fue lo que lo hizo volver a la Argentina. “De hecho tiene algo que yo también tenía cuando estaba en la Casa Blanca que a otras personas les costaba entender que es cero ambición personal. Yo dejé el mejor trabajo del mundo, el de profesor, y si las cosas no salían bien iba a volver a trabajar como profesor. En él mientras tanto, haría lo que estuviera a mi alcance para hacer lo correcto: atender la pobreza, atender la desigualdad, hacer que la economía fuera más competitiva, más eficiente. Guzmán tiene el mismo compromiso con la Argentina. Creo que eso ayuda muchísimo. Hay una dirección clara, tiene la seguridad de ser un académico con la única ambición de querer ayudar a su país”, afirmó.

Arreglada la deuda, ahora el desafío será acomodar la economía. Y unos de los principales problemas es recuperar el superávit fiscal. El Nobel consideró que es un tema más complicado de lo normal: “Pasar de estar en menos diez a estar en cero ya es muy difícil. Incluso pasar de menos diez a menos cinco es difícil. De ahí a llegar a un número positivo es un verdadero desafío. Eso ya es complicado, y encima hay que sumarle la pandemia, que es un problema mundial. Si fuera solo un problema de Argentina, sería diferente. Pero como es algo mundial, afecta las exportaciones y las inversiones extranjeras. El mundo está parado”, analizó.

Y expresó que en este contexto, no se puede predecir con mucha certeza qué pasará en un futuro en el medio de una pandemia que no se sabe cuánto va a durar. “Lo único que podemos decir es que se puede hacer todo lo posible, paso a paso, por mejorar las cosas, por prepararnos para lo que será el mundo postpandemia, para que cuando lleguemos a ese mundo postpandémico la Argentina esté sobre bases sólidas”, advirtió.

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