Por su parte, la oferta de Zoellick para EE.UU. se basa en atender a la reducción de subsidios a las exportaciones primarias, pero sin tomar medidas en contra de los subsidios a los productores primarios internos.
La posición del grupo Cairns está diametralmente en las antípodas: pedir lisa y llanamente el fin de los subsidios europeos y norteamericanos.
La UE no tiene intención de Martín Redrado ceder un centímetro más en sus posiciones y, por el contrario, estima que la pelota está ahora del lado de los países emergentes o semiindustrializados, como demuestran las declaraciones de Fischler, quien ya ha advertido a las naciones agrupadas en Cairns (por una ciudad australiana donde se desarrolló la década pasada el primer encuentro de este grupo que integra la Argentina) que no vayan a Cancún con «posiciones extremis-tas» por los riesgos que afrontan si no «flexibilizan» sus argumentaciones.
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