7 de julio 2004 - 00:00

"La Argentina necesita ley fiscal como la brasileña"

Garofalo Filho
Garofalo Filho
"El inversor privado necesita volver a confiar en la política fiscal del gobierno argentino. Brasil creó una importante ley de responsabilidad fiscal que ayuda a la formación de superávit primario e impide que el Poder Ejecutivo extrapole los gastos permitidos. La Argentina debería recuperar esa política."

El consejo para la administración de Néstor Kirchner no llegó de organismos internacionales o acreedores privados de la deuda en default. Quien lo dio fue Emilio Garofalo Filho, el ex director del Banco Central de Brasil, ex director internacional del Banco de Brasil y miembro de la junta directiva de Bladex (Banco Latino Americano de Exportaciones), que publicó este año el «Diccionario de Comercio Exterior y Cambio».

En diálogo con
Ambito Financiero, Garofalo Filho criticó entre otras cosas a «los niños que hay en el mercado financiero internacional de hoy» que poseen «muchos conocimientos académicos, pero poca experiencia de evolución de mercados».

Estos son los principales temas de la entrevista:

Periodista:
¿Qué opina de la forma en que la Argentina salió de la convertibilidad?

Emilio Garofalo Filho: La Argentina y Brasil llegaron a 1990 sin una moneda nacional que tuviese credibilidad, con altos niveles de inflación y grandes deudas externas e inter-nas. El real y el peso fueron creados en paridad uno a uno con el dólar, pero la Argentina fijó por ley el tipo de cambio. Brasil no se comprometió con una tasa de uno a uno ni aumentó el grado de convertibilidad de la moneda nacional en moneda extranjera. La Argentina permitió el curso legal también en dólares. Sucesivas crisis internacionales obligaron a países emergentes a desvalorizar sus monedas. El peso atado al dólar sufrió un proceso inverso de valorización, dificultando las exportaciones. La Argentina podría haber comenzado a cambiar la Ley de Convertibilidad antes de 1999, cuando la crisis de Rusia demostró la inviabilidad de que se mantenga la paridad inicial.


• Tipo de cambio

P.: ¿En qué niveles cree que debería mantenerse el dólar con respecto al real y al peso?

E.G.F.: Winston Churchill dijo que «la democracia no es una buena forma de gobierno, pero es la mejor». Después de más de 30 años trabajando en los mercados de cambio, podría decir que dejar por cuenta de los mercados determinar la tasa de cambio no es una buena forma, pero es la mejor. No conozco ninguna fórmula matemática capaz de determinar la tasa de cambio ideal, principalmente de forma continuada. Tampoco conozco gobierno con capacidad de hacerlo dinámicamente. Pero creo que con tasas de alrededor de 3 (pesos o reales) está razonable para ambos países.


P.:
¿Cree que la Argentina debe aumentar el monto de superávit a un nivel mayor a 3% estipulado con el FMI como tiene Brasil?

E.G.F.: Para volver a crecer, la Argentina necesitará de la inversión privada. El inversor necesita volver a confiar en la política fiscal del gobierno argentino, en la responsabilidad del gobierno en el trato de los recursos públicos.Así, aunque el acuerdo con el FMI estipule 3%, si la Argentina logra superar ese número, dará una demostración inequívoca de austeridad y responsabilidad fiscal.


P.:
¿Qué opina de que el FMI dejó a Brasil excluir del superávit lo que se gaste en obras de infraestructura y a la Argentina no?

E.G.F.: Brasil viene obteniendo superávit fiscal del orden de 4% desde 1999 y estableció una fuerte ley de responsabilidad fiscal. La apertura dada por Brasil en ese aspecto fue muy pequeña, del orden de 2,5 billones de reales. Fue mucho más un gesto político que un cambio fundamental del acuerdo. Para mí, nada impide que en el futuro sea igual para la Argentina.


P.:
¿Habrá algún cambio en la política económica favorable a la Argentina con la asunción de Rato como director del FMI?

E.G.F.: No conozco a Rato lo suficiente para una evaluación precisa. Las informaciones iniciales nos dan cuenta de que por lo menos se trata de un caballero más sensible a los problemas de países en desarrollo de lo que era Anne Krueger.


P.:
¿Qué lecciones deja Brasil a la economía argentina?

E.G.F.: En algunos puntos, la economía brasileña se benefició durante la crisis de la década pasada, en relación con la Argentina. Brasil siempre mantuvo una política monetaria activa que nunca fue desmontada desde el inicio del plan real y que a partir de 1999 se tornó una de las anclas de la estabilidad monetaria del país. Además, Brasil creó una importante ley de responsabilidad fiscal que ayuda a la formación de superávit primario e impide que el Poder Ejecutivo extrapole los gastos permitidos. Creo que la Argentina necesitará recuperar esa política. Además, Brasil nunca renunció a la flexibilidad cambiaria. La Argentina está practicando la libre flotación desde 2001 y creo que debe continuar haciéndolo.


P.:
¿Qué opina de la propuesta que le hizo el gobierno argentino a los acreedores privados de deuda en default?

E.G.F.: La Argentina defiende un número sustancial de quita, pero creo que trabajando con tasas, plazos y descuentos, se puede llegar a números interesantes para las dos partes. El tiempo es el mejor remedio. La Argentina continuará existiendo, generando oportunidades de negocios a todos, y, por tanto, los acreedores necesitan de un acuerdo igual que la Argentina.


P.:
¿Cree que ésa es la mejor oferta que puede hacer la Argentina?

E.G.F.: Se trata de una negociación entre dos partes con intereses. La Argentina podrá ceder algo más en cambio de algún beneficio que ofrezcan los acreedores. El default de Brasil de 1982 se fue resolviendo con el Plan Brady 12 años después. Ojalá la Argentina lo resuelva en un tiempo menor.


P.:
¿Qué cree que pasará si la Argentina no llega a un acuerdo con los acreedores?

E.G.F.: No cuento con la posibilidad de que la Argentina no lo logre algún día.A la Argentina le interesa alcanzarlo para regularizar su situación junto con la comunidad financiera internacional, reducir sustancialmente su deuda y volver a captar recursos para financiar su desarrollo. Y a los acreedores les interesa llegar a un acuerdo para recuperar al menos una parte de las pérdidas que ya colocaron en sus balances.


Entrevista de Florencia Lendoiro

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