La automotriz Saab finalmente presentó la quiebra
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Sin embargo, General Motors insistió en que rechazaría un acuerdo sobre la necesaria transferencia de tecnología a las firmas chinas, y de inmediato Pang Da se retiró de las negociaciones. Esa posición de General Motors fue reiterada el fin de semana, en un verdadero golpe para Saab.
"Las nuevas propuestas alternativas de Saab no son significativamente diferentes de lo que había sido propuesto originalmente a General Motors y también rechazado", dijo el vocero de GM, James Cain.
"Cada propuesta arroja como resultado directo o indirecto en la transferencia de control y/o propiedad de la compañía, en una forma que es perjudicial para nuestros accionistas. Por ello, General Motors no puede apoyar ninguna de esas alternativas", informó el portavoz de la firma.
Las tentativas de vender Saab a asociados chinos eran vistas como la última oportunidad de salvar a la fabricante sueca, que se encontraba al borde de la quiebra ya desde que General Motors la vendió a Swedish Automobile (entonces llamada Spyker) en 2010 por el equivalente a 308 millones de euros.
En abril de este año, Saab se vio forzada a interrumpir la producción después que empresas abastecedoras de piezas se negaron a continuar con las entregas ante las crecientes deudas.
Los empleados de Saab, alrededor de 3.700, ya no recibieron sus salarios de noviembre. Una vez que el pedido de quiebra sea aprobado, los empleados recibirán un seguro de parte del Estado.



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