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13 de julio 2026 - 15:50

La morosidad récord debilita al crédito y se diluyen las chances de que sea un motor para la reactivación

El equipo económico espera que los préstamos al consumo vuelvan a ser uno de los pilares de la recuperación en la actividad, pero el alto nivel de morosidad ya dejó a más de 5 millones de argentinos fuera del sistema de crédito tradicional.

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Créditos en jaque: la morosidad récord frena la reactivación.

Si bien el Gobierno apunta a que las inversiones en energía y minería, junto al desempeño del agro, se mantengan como los motores de la economía, también apuesta a que una nueva expansión del crédito genere el esperado efecto derrame sobre la economía rea y el consumo. El problema, sin embargo, es que el alto nivel de morosidad, el aumento del desempleo y la informalidad, junto con la falta de una recuperación salarial sostenida atentan contra ese objetivo.

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El equipo económico espera a repetir el boom de créditos al consumo que se experimentó entre finales de 2024 y 2025 — y que se frenó tras el fallido desarme de las LEFIs y la volatilidad preelectoral —, aunque existe un factor que le juega en contra y que no existía entonces: los altos niveles de impago, que se ubican en niveles récord.

Ya hace unos días la consultora 1816 estimó que la mora de las familias alcanzó el 12,7% del sistema financiero en mayo, con 5,8 millones de argentinos en situación de morosidad. De manera similar, el director de Analytica, Claudio Caprarulo, llegó a una estimación similar, ante la consulta de Ámbito: el 27% de los 19,8 millones argentinos que tienen crédito se encuentra en esa situación, por un total de 5,3 millones de personas.

De todas maneras, comentó que en mayo "si bien la morosidad de la cartera de crédito a las familias aumentó, no así la cantidad de personas morosas". Además, mencionó que "la tasa de aumento de la morosidad de la cartera también viene disminuyendo los últimos meses".

Por su parte, el economista y ex director del Banco Central, Jorge Carrera, sostuvo a Ámbito que no se puede estar "completamente seguro" de que el proceso de morosidad se haya detenido. "Las razones por las que ocurre esto están plenamente vigentes: sucede más por la caída de la actividad económica y la caída de los ingresos que por el efecto de la tasa, que tampoco ha bajado tanto", agregó.

El experto también afirmó que el nivel de mora "es alto y es preocupante", y estimó que "esa dimensión que ha tomado posiblemente no sea el total real de las personas que están en dificultades, pero que todavía no han ido a la categoría de morosos".

"Los bancos, dado que (los deudores) son clientes en algunos casos, antes de cambiarlos de categoría buscan darle alguna oportunidad adicional o alguna refinanciación", ejemplificó. Por ese motivo, argumentó que "el global de la gente que tiene problemas para pagar el crédito posiblemente sea más grande que lo que muestran las estadísticas".

Por su parte, el economista de Eco Go, Luciano Patruco, comentó a este medio que "el crédito dejó de expandirse en términos reales hace ya 7 meses, por lo que tampoco se verá una reducción de la morosidad traccionada por una expansión del crédito". Aunque mencionó que también existe un atenuante, que "son los planes de financiación que están impulsando algunos bancos, principalmente el Banco Nación".

Algunas proyecciones del mercado que circulan entre los bancos — y a las que tuvo acceso Ámbito — estiman que el nivel de morosidad total en el sector privado tocó su pico en junio, con estimaciones que oscilan entre el 7,8% y el 8% — mientras en mayo el nivel fue de 7,2%.

A partir de allí, el nivel iría descendiendo lentamente hasta el rango de 6,3%-6,5% para diciembre de este año. Si bien se trata de una mejora, se mantendría en un nivel demasiado alto para reactivar el crédito.

La morosidad récord diluye las chances del crédito como motor de la reactivación.

Los factores para la recuperación

Caprarulo comentó que si los salarios formales pueden sostener su mejora frente a la inflación, tal como sucedió en abril, se podría concluir que se llegó al pico de la morosidad. "Lo cual no significa que el problema esté resuelto y que no haya que pensar cómo se recupera la capacidad de crédito de 5,3 millones de argentinos que quedaron fuera de cualquier posibilidad de tomar como financiamiento", enfatizó.

Por eso, estimó que "puede haber una recuperación" en el crédito de cara a los próximos meses, "pero parecería ser más marginal". Y agregó: "Lo que estamos viendo en los últimos meses es que el crédito en el mejor de los casos está estancado y en algunas líneas cae".

Patruco mencionó que además de la desaceleración de la inflación, otra condición favorable es la "postura más flexible del gobierno a la hora de homologar aumentos". Como consecuencia, "de aumentar los salarios reales y reducirse los casos de morosidad, se habilitan nuevas personas para tomar crédito y encontrar un camino virtuoso de crecimiento vía expansión del crédito".

Carrera observa un panorama más complicado para la recuperación del sector: "Está muy limitado, porque una parte de los que necesitan crédito están en una situación muy complicada. Además, los bancos se tienen que convertir por la fuerza en sujetos mucho más cautelosos a la hora de de otorgar el crédito, porque nadie quiere que le siga aumentando la morosidad".

Mencionó también que no solo tienen mejorar el ingreso en términos reales, sino también el ingreso disponible. "El salario real, comparado con hace 1 o 2 años, no te está indicando la misma capacidad de compra. Ahora tiene mucho más peso el pago de servicios y el ingreso disponible es menor, entonces necesitas una mejora bastante consistente".

A eso se le agrega que "tendría que dejar de crecer la informalidad y la desocupación", ya que los trabajadores formales "son los que pueden tomar un crédito razonable". Mencionó también que si bien "la tasa ya ha bajado bastante, todavía tendría que haber un traslado de unas menores tasas a a los nuevos créditos".

Por último, detalló que existe un elemento que suma complejidad a la cuestión: el fuerte nivel de morosidad en la población más joven. "Son los que tienen una vida por delante para ser sujeto a crédito, y cuando vos quedás marcado con una mora, es muy probable que los bancos sean más reticentes a a darte crédito y eso no se borra de ninguna forma".

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