Puede haber sido un día de increíbles desgracias para algunos, pero no para aquellosa quienes lo que más les importa son sus inversiones financieras.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Tres semanas consecutivas de suba, el Dow ganando el viernes 0,11% para cerrar en 11.960,51 puntos (un nuevo máximo histórico) y los analistas incrementando sus estimaciones de suba en las ganancias para el trimestre que acaba de terminar de 14% (una semana atrás) a 14,6%. Es cierto que un año atrás los "números" eran más "fuertes" de lo que son hoy, pero esta vez las expectativas eran "más débiles", así que no costó demasiado que los buenos balances que difundieron las empresas de alimentos se comieran sorpresas difíciles de digerir, como las de Alcoa y General Electric.
Mirando hacia delante, es posible que los números de la inflación (mayorista y minorista) que conoceremos esta semana o algún otro dato (Producción Industrial, inicio de viviendas, etc.) generen un poco de ruido, pero cuesta pensar que a menos que hablemos de una catástrofe, ello pese más que los estados contables de Pfizer, Johnson & Johnson, Merck, IBM, Intel, el JP Morgan, Citigroup, Caterpillar, AMR, etc. Así la influencia de evolución del costo del dinero (subió 11 puntos básicos en la semana) sobre las acciones podría correr una suerte similar y quedar también en segundo plano.
En principio, el precio del petróleo no sería tampoco de las variables importantes para tener en cuenta, ya que la suba de las últimas ruedas (cerró el viernes en u$s 58,57 por barril) responde más a cuestiones puntuales y no neutraliza 2% que retrocedió en la semana.
Con el Dow apuntando a romper la línea de los 12.000 puntos y acumulando una ganancia de 11,6% en lo que va del año, más y más inversores se suman a la idea de que si hay nubes en el horizonte, todavía falta mucho para estar cerca del fin.
Dejá tu comentario