2 de febrero 2001 - 00:00

La UIA pide que se bajen ya los aportes patronales

La Unión Industrial Argentina (UIA) respaldó ayer al proyecto de reforma impositiva que impulsa la jefatura de Gabinete de Chrystian Colombo, pero pidió que ésta tenga un contenido amplio y que, fundamentalmente, incluya «la reducción de los aportes patronales». Ahora, la entidad prometió al funcionario que en menos de dos semanas prepararán una propuesta integral de modificación del sistema tributario que incluirá la forma en que se podría financiar la reducción de los impuestos al trabajo, además de las pautas para una simplificación de los tributos y la paulatina eliminación de los impuestos distorsivos.

Colombo recibió ayer todos estos planteos desde la UIA al cumplir con otra jornada de consultas y debates sobre el proyecto de reforma impositiva que el jefe de Gabinete está impulsando dentro del gobierno de Fernando de la Rúa. Por parte, de la entidad empresarial llegaron hasta el noveno piso del edificio de la ex SOMISA el titular de la UIA, Osvaldo Rial; el vicepresidente, José Ignacio de Mendiguren; y el vice-presidente segundo, Alberto Alvarez Gaiani. Luego del encuentro, realizado en la más «absoluta cordialidad»
según la definición de Colombo, Rial habló de los reclamos hechos al jefe de Gabinete como contenidos necesarios del proyecto.

Estabilidad

Según el dirigente, en diá-logo con este diario, la reforma debe ser «amplia y apuntando a la producción y la inversión», pero luego de haberla concretado debe haber estabilidad para «finalizar con décadas de sucesivas modificaciones, que sólo han generado un sistema confuso, regresivo y hostil a la producción nacional».

En este sentido, Rial dijo que como contenidos «fundamentales e irrenunciables» debe haber una rebaja de los aportes patronales, una cuestión que, según su visión, «siempre se promete, pero nunca se cumple». Reclamó, además, que la reforma incluya la eliminación de los impuestos distorsivos «especialmente a los Sellos e Ingresos Brutos», y que haya más «comunicación tributaria entre la Nación, las provincias y los municipios». Según el presidente de la UIA, «estas condiciones son fundamentales para iniciar un vigoroso proceso de crecimiento y finalizar con décadas de sucesivas modificaciones, que sólo han generado un sistema confuso, regresivo y hostil a la producción nacional». Siguiendo esta línea, Rial pidió como esencial que la reforma incluya necesariamente una simplificación generalizada del sistema tributario y que en el «debate» de esta «simplificación» se agregue a los industriales. La línea técnica que reclama la UIA es la «simplificación del sistema con pocos impuestos, menores alícuotas y más comprensión del régimen tributario» como «condiciones necesarias de asegurar una drástica disminución de la evasión».

También dijo que se debe «garantizar la equidad del sistema, sobre la base de generalizar los impuestos y evitar la acumulación de créditos fiscales, en especial entre las pequeñas y medianas empresas». Rial añadió que la futura estructura tributaria debe «facilitar la inversión, la producción, el consumo y la competitividad» nacional.

Colombo reclamó que la propuesta de la UIA sea más orgánica y «por escrito», con lo cual los industriales le prometieron y aseguraron: «En las próximas dos semanas, terminaremos de preparar una propuesta definitiva» sobre los puntos que desean reformar del sistema tributario, ya que para la reunión de hoy no se habían puesto de acuerdo en varios de ellos.

Trago amargo

Para hoy, Colombo tiene un trago amargo: recibirá a la CGT de Rodolfo Daer, que más que estudiar o analizar la reforma impositiva hará un reclamo sobre la desregulación de las obras sociales que también tiene al jefe de Gabinete como uno de sus impulsores.

De paso, reclamarán que no se los deje afuera en el momento de discutir sobre el futuro de los impuestos, tarea que estaría a cargo de los diputados de origen sindical que están desperdigados en el Congreso.

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