13 de junio 2002 - 00:00

LAPATAIA VENDE SU MARCA Y SU TAMBO (13/06/02)

Está en venta una de las marcas más reconocidas del Río de la Plata, una que convoca recuerdos infantiles y evoca olores y sabores únicos para quienes solían (antes de la devaluación) veranear en Punta del Este: se trata de Lapataia, el tambo y fábrica de dulce de leche ubicado en las afueras del balneario oriental. Según pudo averiguar este diario su dueño, el argentino Francisco Yobino, le habría colgado el cartel de venta a su empresa familiar ante la imposibilidad de hacer frente a una deuda de u$s 1,3 millón, de los cuales u$s 400.000 son con proveedores y el resto con los bancos República Oriental del Uruguay y Crédito (ambos estatales).

La versión dice que ya habría contactos con Munchi's, la láctea/ fábrica de helados de la familia Pérez Companc (de hecho el apodo «Munchi» es el de María Sundblad, esposa de «Goyo»), cuya granja en Escobar está claramente inspirada en el establecimiento de Lapataia. «Es cierto: alguna conversación hubo», admite Yobino en diálogo con este diario. Sin embargo, el empresario dice que las mismas no han avanzado.

Lapataia era una marca de azúcar en la Argentina, cuyo dueño era el propio Yobino. En 1985 le dejó ese negocio a su familia y se fue a vivir al tambo que compró en Uruguay a u$s 1.000 la hectárea.

«Hoy, 17 años después, tierras aledañas a las mías se han llegado a vender a u$s 35.000 la hectárea», dice. Sin embargo, se niega a ponerle precio a su establecimiento de 45 has., 2.000 m2 de tambo, fábrica de quesos y restorán. «Somos la única granja en el mundo de este tipo que no cobra entrada», dice Yacobino. «A pesar de eso, en la primera mitad de la década del '90 llegamos a facturar u$s 120.000 en los meses de verano vendiendo helados, panqueques y tarros de dulce de leche». Esos tiempos -y los turistas argentinos que generaban ese ingreso-, se han ido y no parece que vayan a regresar en el futuro inmediato. «Hoy nuestra facturación total ronda los u$s 750.000 anuales, de los que 25% son del turismo, otro tanto de ventas a Brasil y el resto en el mercado interno», revela el empresario. «Pero a pesar de que estamos equilibrados, y por razones que no comprendo, los bancos se niegan a refinanciarnos la deuda. Mire: con el República tenemos una deuda de u$s 350.000, de los cuales sólo u$s 140.000 están vencidos.Y ya nos pasaron a legales...», se indigna. «Seguramente de surgir un comprador fuerte, se beneficiará con una renegociación que a nosotros nos niegan y recibirán una importante quita».

La marca de dulce de leche Lapataia también está en la Argentina, pero sigue siendo del hijo de Yacobino, Fabián. La especie -que el empresario no niega ni confirma- asegura que la intención de la familia sería vender las empresas en ambas márgenes del Río de la Plata, para aprovechar la posibilidad de que los costos más baratos que hoy ofrece la Argentina abran las puertas a mercados más prósperos que los de la región.

«En Estados Unidos ya se está vendiendo nuestro dulce de leche, y nos va muy bien. Pero desgraciadamente nuestra falta de capital de trabajo nos impide producir más para exportar. Eso, con un socio estratégico, se modificaría»,
se esperanza Yacobino.

Curiosamente, la actividad cultural más fuerte que organiza el tambo todos los años, el Festival de Jazz, tuvo que ver con esta apertura de mercado: los músicos que van a Uruguay a participar de él -el más notable de ellos el trompetista y director de orquesta Paquito D'Rivera- llevaron el dulce de leche a Estados Unidos, y actuaron casi como agentes de ventas de la marca allí. Por ahora, se vende en Nueva York y Miami.

S.D.

Dejá tu comentario

Te puede interesar