18 de enero 2002 - 00:00

Las propuestas serias para dejar "corralito"

El gobierno estudia poner en marcha una de las propuestas que hizo el ex presidente del Banco Central Pedro Pou, en una nota publicada por este diario. Piensa unir los tres bancos oficiales (Nación, Ciudad y Provincia) en una entidad que llamaría Banco Federal. Sería un banco de pagos que no captaría depósitos ni prestaría dinero. Sólo cobraría cuentas y haría otras actividades de menor riesgo. Lo que es la banca tradicional quedaría para el sector privado, quienes captarían depósitos y prestarían dinero.

Pero además de la propuesta de Pou, en estos días expusieron sus ideas sobre la forma no sólo de salir del «corralito», sino cómo hacer para que después haya un sistema financiero creíble. Porque si la idea es que la gente se lleve el dinero de los bancos y no retorne al sistema, la apertura del «corralito» no resuelve el problema de fondo que es la Argentina sin ahorro, sin crédito y sin inversión.

Este es el resumen de las propuestas más serias que se hicieron sobre el tema. Las de Pedro Pou y Jorge Avila se publicaron en este diario el martes y miércoles pasados. La de George Soros fue pública.

Los esquemas de Pou y Avila son similares, pero uno quiere una banca offshore es decir que no haya más banca local y el otro, no.

JORGE AVILA

1) Convertir en dólares toda la oferta de circulante en pesos y los depósitos que aún están denominados en pesos, al tipo de cambio del momento.

2) Cada banco residente crearía un fondo fiduciario; transferiría a éste todos sus depósitos (menos los descongelados) convertidos en cuotapartes y su cartera de préstamos y procedería a devolver las cuotapartes a una cotización que dependería de la calidad de los préstamos y de los aportes de capital de los propietarios del banco. Los bancos con buenas carteras de préstamos y con posibilidades de recapitalización devolverán las cuotapartes a 100% del valor original de los depósitos o con un descuento mínimo.

3) Los depósitos en cuenta corriente y caja de ahorro descongelados tendrían un encaje de 100 por ciento integrado en dólares. Así los bancos residentes dejarían de ser bancos propiamente dichos. En su lugar nacerían dos unidades independientes entre sí: el almacén monetario que aceptaría depósitos en cuenta corriente y mantendría encajes de 100 por ciento en dólares y la banca de inversión que entregaría cuotapartes en proyectos y fondos comunes de inversión en lugar de certificados de depósitos a plazo fijo.

4) En adelante, los bancos residentes quedarían inhabilitados por ley para aceptar depósitos de cualquier especie.
Los bancos extranjeros sólo podrán recibir depósitos por cuenta y orden de sus casas matrices, y los bancos nacionales por cuenta y orden de sus sucursales en el exterior. La idea es poner los nuevos depósitos (cuentas corrientes, caja de ahorro y plazo fijo) que genere la economía argentina, bajo jurisdicción de países con gobiernos confiables y sistemas financieros sólidos. Los bancos residentes se encargarían de evaluar y cobrar los préstamos otorgados a empresas y familias argentinas, pero estos fondos provendrían de las casas matrices y las sucursales del exterior.

PEDRO POU

1) Debe haber dos tipos de entidades financieras. Una destinada a operar en medios de pagos y otra para canalizar el ahorro a la inversión productiva. Las primeras llamémoslas bancos de pago. Poseerían un altísimo porcentaje de reservas líquidas en sus activos. Estas reservas tendrían que estar expresadas en la misma moneda en que están sus depósitos, de forma que el banco siempre podría atender el retiro total de sus depósitos en la moneda en que éstos estuvieran pactados.

2) Las segundas entidades,
bancos de inversión, estarían orientadas a canalizar al ahorro a la actividad productiva y tendrían un nivel de liquidez similares a los actuales.

3) Una forma de recrear los medios de pagos al mismo tiempo que se pone el sistema financiero en el sendero hacia la solución de largo plazo,
sería reprogramar sólo los plazos fijos, constituyendo el núcleo fundacional del banco de inversión cuyos activos serían los créditos al sector privado.

4) Al mismo tiempo cada banco crearía un fideicomiso -que sería la piedra fundacional del banco de pagos-que tendría como activos los préstamos garantizados del gobierno nacional y como pasivos los certificados de participación en el fideicomiso.
Cada banco podría emitir sus propios certificados. Se crearía un Fideicomiso Nacional (FN) de «segundo piso», privado, en el cual los fideicomisos de cada banco depositarían los préstamos consolidados (conformando así el activo del fideicomiso) y recibirían certificados de participación en el FN. Estos certificados serían en dólares para los depósitos constituidos en dólares y en pesos para los constituidos en pesos. El FN estaría emitiendo una cuasi moneda.

GEORGES SOROS

1) Se debería prestar contra depósitos congelados para generar liquidez en el sistema y crear un seguro para los depósitos con respaldo fuera de la Argentina.

2)
Los depositantes podrían pedir prestado al gobierno una moneda no convertible como los LECOP o pesos, usando los depósitos congelados como garantía.

3) Los fondos para apoyar este esquema tendrían que provenir de los organismos multilaterales o que los países provean de avales para que le presten a la Argentina.

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