Lavagna alejó la posibilidad de iniciar negociaciones con el Fondo
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La posición del staff "globalmente refleja criterios de política económica más parecidos a los de los años de especulación financiera (de la década del '90) que al modelo de producción, empleo e integración comercial al mundo que ha sido y es la base del Programa Económico actual", insistió el ministro.
Entre los puntos en discusión que mantienen los directivos del Fondo con las autoridades argentinas figura la renegociación de los contratos con las empresas de servicios públicos privatizados y una propuesta para los acreedores privados que no aceptaron la oferta para la reestructuración de la deuda que propuso el gobierno de Néstor Kirchner.
Para eso, el FMI recomienda un incremento en el superávit fiscal, para destinar ese excedente al entendimiento con los hold outs, posibilidad que el propio Lavagna se encargó de rechazar. Al respecto, el ministro aseguró que el Gobierno sostendrá la política de superávit fiscal como centro del programa económico y de la política anti-inflacionaria y aclaró que los excedentes presupuestarios serán utilizados para políticas anticíclicas, la acumulación de reservas y el mantenimiento alineado del tipo de cambio.
Lavagna aclaró que entre noviembre y abril próximos "la orientación de esta política de fortalecimiento fiscal pasará por el respeto estricto de los niveles de gasto previstos para dicho periodo".
En cambio, aseguró que "el ingreso adicional que pudiera producirse irá a integrar una cuenta indisponible, cuyo uso tendrá un doble sentido de operar como un instrumento anticíclico, y ser un instrumento de la política económica para operar en el sentido de mantener alineadas con los objetivos de política económica variables macroeconómicas centrales" como el tipo de cambio y la acumulación de reservas.
En buen criollo, Economía no contempla de aquí a abril próximo desembolsos adicionales que tengan como destino atender un acuerdo con los bonistas que no entraron al canje de la deuda.
La Argentina dejó en suspenso sus programas con el FMI en agosto de 2004, cuando sus autoridades comenzaron las actividades para reestructurar su deuda, operación que culminó con éxito a inicios de este año, dentro de un proceso de recuperación de la economía.



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