Lo cierto es que recién la semana próxima se comenzará a discutir el futuro del precio de la leche en medio de las presiones de los tamberos, que piden que se les pague 0,24 de peso el litro, y de los industriales, que aseguran que no podrán afrontar ese costo e insisten en pagar $ 0,20 por litro y realizar aumentos progresivos hasta 23 centavos recién en julio.