Néstor Kirchner le dará la orden en los próximos días al ministro de Trabajo, Carlos Tomada, que cierre un acuerdo con Buenos Aires por la deuda previsional que la Nación mantiene con la provincia.
El gobierno de Néstor Kirchner está dispuesto a liquidar en los próximos días un primer pago de los 300 millones de pesos que la Nación le adeuda a la provincia de Buenos Aires por cuestiones previsionales, como prueba de buena fe personal del jefe de Estado en las negociaciones con Felipe Solá.
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Esta tarde, en el Ministerio de Economía, se estudiará a cuánto puede llegar este primer pago, que podría superar los 100 millones de pesos y hacerse efectivo en los primeros días de julio, luego de cerrar el balance de junio. La entrega del resto del dinero adeudado por el capítulo previsional dependerá ahora de dos factores: que terminen bien las negociaciones políticas entre Kirchner y Solá, y que haya una intervención activa del Ministerio de Trabajo de Carlos Tomada y de la ANSeS. Sobre lo que no tendría, por ahora, novedades positivas la provincia de Buenos Aires es acerca de la posibilidad del pago de la deuda de 170 millones de pesos que el Ministerio de Educación de Daniel Filmus mantiene con esa repartición por una partida impaga desde 2002.
La diferencia sustancial entre las dos deudas es que la previsional tiene partida presupuestaria para 2004 asignada, mientras que la educacional no.
Pero inclusive el pago de los 300 millones de pesos depende de un acuerdo político entre la cartera de Tomada y la provincia, y sólo luego de la firma de un «convenio marco», que puede ser acelerado o retrasado según las circunstancias, el dinero se liquidaría.
Además, debería intervenir una auditoría externa para saber si lo que se le debe a la provincia en dinero coincide con las cajas previsionales reclamadas, investigación que también podría eventualmente retrasar la liquidación.
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