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La fuerte demanda como consecuencia de mayores riesgos globales, combinada con la ocurrencia de pocos desastres naturales, fortalecieron el desempeño de los 66 aseguradores integrantes de Lloyd's y el reciente giro en la suerte del mercado del sector.
En 2002, Lloyd's había reportado beneficios por primera vez -834 millones de libras- en seis años, tras un período de déficit y una gran pérdida luego de los atentados del 11 de setiembre de 2001 en Estados Unidos.
Durante los '90, el mercado estuvo al borde del colapso por una sucesión de huracanes, de accidentes en la industria del petróleo y de reclamos no resueltos relacionados con el asbesto.
"Los resultados de 2003 se beneficiaron con las condiciones externas favorables, con las firmes tasas de prima, y un bajo impacto financiero en el mercado tras pérdidas catastróficas", dijo el presidente ejecutivo Nick Prettejohn en una conferencia de prensa.
"Las condiciones del mercado siguen siendo atractivas. El 2004, dada una baja en la actividad normal, debería ser otro año saludable y beneficioso", agregó.
Prettejohn dijo que los precios en algunas áreas, tales como propiedad, habían caído tras tocar sus máximos, mientras que las primas en accidentes y sucesos marítimos continuaron creciendo.
Lloyd's dijo que su coeficiente combinado mejoró a 90,7 por ciento, desde 98,6 en 2002. El coeficiente combinado mide reclamos y costos contra ingreso por primas y es un indicador de rentabilidad asegurada en seguros generales. Un número menor de 100 por ciento señala beneficios.
Peter Levene, presidente de Lloyd's, dijo que actualmente se encuentra entrevistando candidatos para reemplazar al titular financiero del grupo, Andrew Moss, que se alejará el próximo mes para asumir como director financiero del grupo Aviva, la mayor aseguradora británica.
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