• Los funcionarios del Banco Central comenzaron a sondear a grandes operadores por la tasa que pueden pagar las Letras y notas que emite la entidad. Están sigilosamente tanteando el mercado para desentrañar hasta qué nivel pueden bajar las tasas de interés.Y sobre este tema, siempre está el debate de si paralelamente esto se traslada a los créditos. La política de inundar de pesos la plaza financiera (con la emisión y compra de dólares) está dando resultado en este sentido: están creciendo a un ritmo de 9% y si se extraen los hipotecarios del cálculo, casi se triplica ese porcentaje. Obviamente, como los depósitos siguen siendo a corto plazo, los créditos también lo son.
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• Interrogantes posacuerdo con el FMI en las mesas de dinero. Pese a la recomendación de Krueger al directorio de aprobar la segunda revisión del acuerdo, ¿está asegurada la votación del G-7 el día 22? Por lo pronto, se descuenta que Italia -después de las críticas de Berlusconi-y Japón seguirán absteniéndose (es casi como votar en contra). Gran Bretaña, dicen operadores con contactos en el staff del organismo, podría darse vuelta para estar a favor. Todo dependerá de cómo se hagan los deberes hasta el 22.
• Cayó fuerte -y fue comentario obligadoayer la bolsa paulista, 4,43% promedio, pero hubo papeles como CSN y Gerdau que perdieron más de 8%. Dos factores se conjugaron: la inflación mayorista de la primera semana de marzo superó todas las estimaciones. Esto llevó a que el titular del Banco Central, Henrique Meirelles, advirtiera que el país debía estar muy atento a la inflación y recordó que la estabilidad de precios es un objetivo del gobierno de Lula. Los operadores interpretaron rápidamente las declaraciones del banquero, de visita en NuevaYork, como una señal de que el Central no reduciría la tasa de interés en la reunión de la próxima semana. Al conocerse que la inflación mayorista proyectaba un aumento de 0,66% (los precios industriales crecieron más de 1%), la Bolsa de San Pablo profundizó la caída.Además, hoy se conocerán las primeras estimaciones de la inflación minorista, que de superar las proyecciones privadas, podría acentuar el ajuste de las cotizaciones bursátiles. Todo esto también impactó en el mercado cambiario, donde el dólar subió 0,65%, a 2,902 reales, cuando los operadores se aprestan a la cancelación de 1.300 millones de dólares de bonos que ajustan por el tipo de cambio y que restará liquidez a la plaza local.
• Puede venir dinero de afuera a la Bolsa de Buenos Aires y a los bonos argentinos. Según Hernán Cámpora, operador de SBS Group, «la baja de las tasas de los bonos largos (a 10 años) de Estados Unidos, hará que, ante la caída del rendimiento, llegue más dinero a los países emergentes, principalmente a Brasil». Algo de ese dinero, pronostica Cámpora, puede recalar en Buenos Aires. Las tasas de los bonos del Tesoro norteamericano estaban hace una semana en 4,05%. Pero estos títulos empezaron a ser demandados por los inversores y subieron de precio, con lo que su rendimiento bajó a 3,75%. Esta menor renta hará que una parte del dinero busque otros destinos. Después del arreglo con el FMI, puede venir algo de dinero a la Bolsa de Buenos Aires y a los bonos no defaulteados. Otro operador cree que hay que estar alerta a mayo porque si hay señales de que avanza la negociación con los bonistas es porque el gobierno mejorará su propuesta y entonces hay que posicionarse en bonos que ahora están defaulteados.
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