El BODEN 2012 se convirtió en la mejor opción para los ahorristas que eligieron, en lugar de estos títulos, a los CEDRO (Certificados de Depósitos Reprogramados). Ayer subieron más y en sólo 4 ruedas, desde que debutaron el miércoles pasado, subieron 18%. En total, hay emitidos u$s 11.717 millones, de los cuales casi 40% está en manos de pequeños y medianos ahorristas, y el resto lo tienen los bancos para compensarlos por la pesificación asimétrica (la diferencia entre devolver depósitos a $ 1,40 por dólar y cobrar créditos con el dólar a 1 peso). Ayer cerró a u$s 47,82, frente a los u$s 40,43 con los que comenzó a operar el miércoles pasado. Esto significa que quien optó por esperar y no vendió el bono durante los primeros días de operatoria ya obtuvo una rentabilidad de 18,27% en dólares. Hasta ahora, los mercados favorecen al BODEN sobre el CEDRO. El ahorrista que en su momento decidió suscribir un BODEN 2012 por cada u$s 100 de valor nominal ayer recuperaba casi u$s 48, mientras que quien optó por mantener su depósito reprogramado, pero necesitado de fondos vendió su CEDRO en la Bolsa, obtuvo tan sólo u$s 41,3 por cada u$s 100 que depositó. Las razones que explican la buena performance de este título son principalmente dos: por un lado, los mayores usos que tiene, ya que se puede utilizar para cancelar deudas bancarias de particulares, pagar impuestos vencidos (al 30 de junio de 2001) y comprar autos cero kilómetro y maquinaria nueva. Por otro lado, se descarta que el gobierno hará frente a los vencimientos de cupones y capital de estos bonos. Porque entrar en default justo en este título implicaría un elevado costo político, porque están en su mayoría en manos de ahorristas ya de por sí castigados por el "corralito", la devaluación y la pesificación.
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Se trata una noticia positiva para los ahorristas, que optaron por estos títulos en la primera fase del canje de depósitos reprogramados por bonos. Sobre todo porque es el título que mayor aceptación logró entre el público. En total se emitieron u$s 11.717 millones, de los cuales 38 por ciento está en manos de pequeños y medianos ahorristas y el resto en poder de los bancos para compensarlos por la pesificación asimétrica. Aunque ayer en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires el BODEN 2012 registró una leve suba de 0,10 por ciento, el cierre a u$s 47,82 representa un alza de 18,27 por ciento frente al valor de la primera operación concretada el miércoles pasado, cuando se marcó un precio inicial de 40,43 dólares.
Esto significa que aquel ahorrista que optó por esperar y mantuvo el bono en su poder ayer debía convalidar un descuento de 52,1% para hacerse de sus fondos en efectivo, mientras que quien vendió el bono durante el día de su debut sufrió un desagio mucho mayor, casi 60% de su valor nominal.
La performance de este bono cobra relevancia si se tiene en cuenta que, por caso, hace doce años el BONEX comenzó cotizando a 28% de su valor nominal (el BODEN debutó el miércoles a 40%) y que debieron pasar varios meses antes de que aquel título comenzara a mejorar su paridad a 80%. Más aún, ayer un bono de similares características a las del BODEN 2012, como el Global 2012 (también en dólares), cotizó a apenas 25% de su valor nominal.
Las razones que explican el buen desempeño del BODEN son varias:
• A diferencia del resto de los títulos públicos, se puede utilizar para cancelar deudas bancarias de particulares, pagar impuestos vencidos (al 30 de junio de 2001) y comprar autos cero kilómetro y maquinaria nueva. Sus mayores usos lo convierten en un título atractivo para aquellos ahorristas en busca de oportunidades, ya que el bono se compra a valor de mercado pero en todos los casos se toma a valores superiores.
• Técnicamente el título no está en default. El gobierno pagó el 5 de agosto pasado el vencimiento de los primeros cupones de estos bonos y como tiene tres años de gracia en el pago del capital no se espera que represente una carga pesada a la hora de hacer frente a los vencimientos de corto y mediano plazo.
• En conexión con lo anterior, está prácticamente descartado que el gobierno no pague este bono por una razón adicional y más importante: el costo político que implicaría. Hay que tener en cuenta que se trata de un bono que está masivamente en manos de ahorristas ya de por sí golpeados por el «corralito», la devaluación y la pesificación, por lo que sería descabellado pensar que no se hará frente a los pagos.
Ayer en el recinto porteño el título llegó a tocar los 180 pesos en el pasaje de mayor presión de las compras, pero posteriormente se replegó para cerrar con tan sólo una leve alza de 0,10 por ciento a 179,40 pesos (equivalente a 47,82 dólares). Se concretaron 23 operaciones por un monto total de $ 242.070. Asimismo, en el Mercado Abierto Electrónico (MAE) subió 1,11 por ciento y cerró a $ 181, lo que representa 48,13 dólares. En este caso se realizaron negocios por $ 70.000 a través de ocho transacciones. En tanto, aún siguen sin concretarse operaciones con BODEN 2005 y 2007, dos títulos de menor liquidez que el 2012.
Se estima que tanto en la Bolsa como en el MAE la operatoria con BODEN 2012 aumentará significativamente durante las próximas semanas a medida que los ahorristas comiencen a retirar los títulos de los bancos, posibilidad habilitada recién a principios de la semana pasada. Pero el alza en los montos transados también se apoyará en las ventas de bonos que se espera realicen algunos bancos para hacerse de la liquidez necesaria para afrontar los retiros de depósitos que se inician hoy hasta el tope legal de 7.000 pesos.
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