19 de septiembre 2001 - 00:00

Los bonos argentinos rinden hasta 46% anual

Los bonos argentinos continúan con altas tasas de rendimiento. A pesar de la recuperación de ayer, los títulos de menor plazo ofrecen una tasa de hasta 46% anual. Los más líquidos, como el Global 2008, le dejan al inversor 22% anual. Incluso la última licitación de LETES a tres meses mantuvo la atractiva tasa de 14% anual. Son niveles que deberían tender a la baja si el país consigue recuperar paulatinamente la confianza de los inversores. En el mundo prácticamente se terminaron las posibilidades de realizar inversiones muy seguras que ofrezcan rendimientos atractivos. Los bonos del Tesoro (T-Bonds) estadounidenses a un año, por ejemplo, cuando comenzó 2001 rendían 6,50% anual. Ahora apenas le dejan 2,80% al inversor. Algo similar ocurre con los bonos soberanos de los principales países europeos, con el condimento adicional del riesgo a una depreciación del euro. Bonos emergentes como los mexicanos no rinden más de 5% anual en dólares para el plazo de un año. Por ahora, los analistas recomiendan conformarse con mantener el capital, ante un contexto mundial inestable. Pero, por otra parte, se cree que podría renacer el interés en mercados emergentes, ante los rendimientos casi nulos que ofrecen los activos más seguros de los países desarrollados.

Los bonos argentinos rinden hasta 46% anual
En medio de una caída mundial de tasas de interés, los activos de riesgo argentinos quedaron totalmente desfasados respecto de lo que ocurre en materia internacional. Mientras que en los Estados Unidos y Europa los títulos soberanos no dan más de 3% anual, los bonos argentinos continúan ofreciendo un retorno de hasta 46% anual en promedio.

Las dudas exageradas sobre las reales posibilidades de devolución de la deuda y una recesión galopante provocaron una fuerte caída de los títulos locales, que aún no pudieron recuperarse.

Como resultado, bonos en dólares como el Global 2008 (el más líquido de todo el menú) ofrecen una tasa de 22,09%.
Este tipo de títulos ofrece dos alternativas al inversor: el cobro de altos cupones de intereses cada seis meses y la posibilidad de una apreciación del capital.

Títulos de mayor plazo tienen menores rendimientos, como es el caso del Global 2018 (18,57% anual) y del 2031 (17,60%).
En cambio, son los papeles más cortos los que más dan al inversor, ya que allí se concentra la incertidumbre respecto de la situación del país. Los BONTES 2002, que vencen en mayo próximo, dan 46% anual, mientras que los 2005 tienen una tasa de 26,59%.

La última licitación de Letras de Tesorería (LETES) que efectuó el gobierno entre inversores minoristas también dio un buen rendimiento de 14% anual en dólares. Claro que es una tasa que sólo puede aprovecharse por el plazo de tres meses. Nada asegura que se mantenga en la renovación.

De todas formas, es un rendimiento mucho más atractivo que el ofrecido por los plazos fijos de bancos líderes. Por colocaciones a 90 días es hoy muy complicado obtener tasas superiores a 12% anual. Sólo algunas entidades puntuales lo pagan, pero a ahorristas nuevos. Para colocaciones en pesos se puede conseguir entre tres o cuatro puntos más.

Para inversores mayoristas es distinto, ya que pueden acceder a tasas que oscilan entre 18% y 20% anual en dólares, aunque sólo para cifras superiores a un millón.

El regreso, lento pero sostenido, de los depósitos bancarios ya está empujando las tasas hacia abajo. Esta reducción podría acentuarse en los próximos días.

Dejá tu comentario

Te puede interesar