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Los avances del índice NASDAQ en Nueva York repercutieron en el sector de las altas tecnologías en Tokio y neutralizaron el descenso de los valores bancarios. A última hora del día, el índice selectivo Nikkei, que reúne los 225 principales valores, ganó 175,79 puntos, o sea 1,59%, y cerró en 11.204,49 unidades. El índice Topix, que engloba todos los valores de la primera sección, avanzó 15,23 puntos, o 1,45%, hasta los 1.068,69. Los valores en descenso superaron a aquellos en ascenso por 726 contra 640, mientras que 132 títulos repitieron su cotización. El volumen de negociaciones avanzó a 646,01 millones de acciones frente a los 557,42 millones del lunes. El Nikkei abrió al alza y, pese a las ventas especulativas, mantuvo su avance hasta el final de la sesión. Las ganancias beneficiaron, sobre todo, a los valores de altas tecnologías como Advantest (+1,6%), Sony (+3,43%) y Aiwa (+3,09%).
La Bolsa de Valores de Londres cerró ayer a la baja, arrastrada por las pérdidas que se han registrado en el sector de la banca. El índice principal FTSE 100 retrocedió 20,4 puntos y quedó a 5.251,4 puntos, y el índice intermedio FTSE 250, por contra, ganó 22,6 puntos y terminó en 6.198,1 puntos. Tras el feriado de Semana Santa, la actividad volvió al parqué londinense, donde influyó también la apertura bajista de los mercados neoyorquinos, fruto del nerviosismo de los inversores por el aumento de la tensión en Oriente Medio. El sector que marcó el rumbo de la sesión fue la banca, donde predominó el pesimismo de los corredores bursátiles ante los rumores sobre un futuro aumento de los tipos de interés en el Reino Unido. La entidad HSBC lideró la caída con un retroceso de sus acciones de 2,2 por ciento, en tanto que Lloyds TSB y HBOS bajaron 1,5 y 2,2 por ciento, respectivamente.
En algún momento casi pareció luego del cierre del lunes que las cosas mejorarían esta semana. Pero con la caída de 1,65% que experimentó el Bovespa ayer, cerrando en 13.245,19 puntos, es claro que se pecó de optimismo. Así como en la rueda anterior el cierre coincidió prácticamente con lo mejor del día, esta vez la coincidencia fue con lo peor, y lo que gustó menos aún fue en un nivel inferior al que se marcó el viernes. Si bien Petrobrás había sido el puntal del mercado en la rueda anterior, esta vez no pudo escapar al malhumor general, a pesar de una nueva suba en el precio del crudo, aunque le fue claramente mejor que al peso pesado del mercado, Telemar. A pesar de que la suba del real a 2,298 por dólar, el valor más alto frente al billete norteamericano desde el 3 de enero pasado, parecería marcar una ola de ingreso de divisas del exterior, es claro que éstas no van hacia lo bursátil.
Los hombres no lloran, pero los inversores sí. Aunque es cierto que con el IPSA en 96,35 puntos, como quedó ayer luego de retroceder 0,99%, lo perdido a lo largo de este año no es mucho, ya casi nadie se atreve a apostar que éste será uno de los buenos para la inversión en Bolsa. Apenas poco más de u$s 9 millones negociados, casi la mitad de lo operado en la rueda anterior, demuestran el poco interés de los inversores. Con los inversores institucionales manteniéndose al costado, tal vez prefiriendo las alternativas de renta fija y los bonos de largo plazo que ha comenzado a emitir el gobierno, el centro de la escena lo toman las operaciones de arbitraje con los ADRs y el sentido de suba o baja digitado en Nueva York. Como consuelo sólo parece quedar que el peso se mantuvo prácticamente sin cambios en 656,2 por dólar. Tal vez no sea el momento de llorar, pero si esto sigue así, en tres o cuatro semanas veremos.
MEXICO
De alguna manera el derrumbe que sufrieron las acciones poco antes del cierre del lunes prenunciaba una mala apertura. Sin embargo, tras un arranque dubitativo, las acciones aztecas emprendieron un camino alcista que las llevó a ganar 0,2%. No fue mucho, pero en el negro tablero que se cernía sobre el continente, era la única luz, junto con esa anormalidad que resulta la plaza de Buenos Aires. Sin elementos con que apuntalar la mejora, el mercado fue cediendo posiciones y para cuando sonaba la campana virtual, el IPC quedaba en 7.316,69 puntos, marcando un retroceso de 0,75%. Si bien no fue mucho lo perdido, quedó el feo gusto que siempre deja un cierre en lo más bajo de la rueda. El volumen estuvo algo mejor, negociándose acciones por u$s 157 millones, en tanto la tasa de CETES a 28 días retrocedida a 6,21%, el mínimo desde diciembre. El peso, en baja, llegó a 9,03 por dólar.




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