El ministro de Economía, Luis Caputo, atribuyó el fuerte retroceso de la actividad económica registrado en julio a una serie de factores que calificó como "shocks transitorios", entre ellos la menor disponibilidad de gas, las lluvias y nevadas y las "menores horas trabajadas en algunos sectores en relación al Mundial de fútbol".
El planteo llegó luego de que el INDEC informara que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) cayó 2,9% mensual en julio, el retroceso más importante desde los meses iniciales de la pandemia. En términos interanuales, la actividad se contrajo 1,4%.
Caputo puso el foco, sin embargo, en que durante los primeros siete meses de 2026 el nivel de actividad acumuló un crecimiento del 1,7% frente al mismo período del año anterior. También destacó que la tendencia-ciclo avanzó 0,2% mensual y, según afirmó, alcanzó "un nuevo máximo histórico".
Al explicar el mal desempeño puntual de julio, el titular del Palacio de Hacienda mencionó "la menor disponibilidad de gas en el caso de la industria manufacturera", las mayores lluvias y nevadas frente a los promedios históricos, con impacto en la construcción, la minería y algunos servicios.
A esos factores sumó las "menores horas trabajadas en algunos sectores en relación al Mundial de fútbol", en referencia al torneo disputado durante junio y julio.
El dato oficial mostró fuertes bajas en varios de los sectores con mayor peso en la economía. La industria manufacturera cayó 4,6% interanual, el comercio retrocedió 5,1% y la intermediación financiera bajó 3%. En contraste, la pesca avanzó 424,5% y el sector de hidrocarburos y minería creció 8,4%.
Tras la suba de la pobreza, Luis Caputo "destacó" la baja frente a 2024
El ministro también se refirió este jueves a los nuevos datos de pobreza e indigencia. El INDEC informó que la pobreza alcanzó al 32,3% de la población durante el primer semestre de 2026, mientras que la indigencia se ubicó en el 7,5%. Respecto del segundo semestre de 2025, ambos indicadores aumentaron 4,1 y 1,2 puntos porcentuales, respectivamente.
Caputo reconoció ese incremento semestral, aunque eligió comparar los números con los registrados dos años atrás. "Ambas tasas registraron una fuerte baja en relación al primer semestre de 2024", sostuvo.
En ese período, la pobreza había alcanzado el 52,9%, frente al 32,3% actual, mientras que la indigencia pasó del 18,1% al 7,5%, según destacó el funcionario en sus redes sociales.
En términos absolutos, la última medición implica que unas 15,5 millones de personas se encuentran bajo la línea de pobreza, mientras que alrededor de 3,6 millones están en situación de indigencia. Frente al semestre anterior, el país sumó unos 2 millones de personas pobres.