Las señales de alerta que provocó el miércoles el primer y fuerte discurso de Néstor Kirchner se reflejó ayer en mercados. Sumadas a factores externos, esas dudas hicieron que la cotización del dólar cambie su tendencia: cerró con suba de 2,14% ($ 2,87). La Bolsa cayó 0,6% y los bonos 1,6%. Pero el crédito sigue abierto. Para Estados Unidos, tiene una "gran oportunidad" para hacer las reformas necesarias. Ayer se conoció otro hecho que puede ayudarlo a gobernar: los legisladores peronistas decidieron unificar el bloque. Sin embargo, también allí surgieron algunas críticas a un discurso en que el presidente electo abjuró del pragmatismo. Hasta Elisa Carrió, ayer razonable, prometió apoyo legislativo y le indicó el camino a seguir: "Hay que mirar adelante".
La explicación de la suba ayer hay que bus-carla en las dudas sobre las medidas que tomará Néstor Kirchner: no adelanta su plan de gobierno, sino que sus declaraciones siguen centradas en el enfrentamiento con grandes empresas.
Si a estas palabras que no traen tranquilidad al mercado se les suma la constante baja de las tasas de interés, se podrá comprender por qué el dólar subió 3% en dos días y está en los niveles de mediados de abril.
A pesar de la mayor demanda de empresas, bancos y público, el Banco Central pudo comprar u$s 11,5 millones que se sumaron a sus reservas. Pero hay un dato a tener en cuenta: los exportadores agropecuarios liquidaron en el mercado u$s 52,68 millones. Si el Banco Central compró u$s 11,5 millones, el mercado mayorista y el público se quedaron con más de u$s 40 millones.
Dejá tu comentario